Nuestra amiga y compañera Gayle se ha ido, el vacío que nos ha dejado es muy grande, pero su recuerdo llena nuestros corazones.
Gayle nació en Chicago el 7 de febrero de 1948 y ha formado parte de la historia de la Estación Científica, y de Galápagos, desde hace más de 20 años. En 1976 llegó a este mágico archipiélago por primera vez para trabajar como voluntaria del Cuerpo de Paz, después de haber terminado sus estudios de Zoología en la Universidad de Madison en Wisconsin.
Llegó con el propósito de diseñar las exhibiciones del centro de visitantes de la Estación Científica Charles Darwin y del Servicio Parque Nacional Galápagos hasta 1979. Después de esto cautivada con el encanto de las islas, se quedó para seguir trabajando por la conservación de Galápagos con pasión y total entrega. Se enamoró en Galapagos y se caso con Godfrey Merlen.
Por corto tiempo trabajo como guía naturalista hasta 1983. Después trabajó en el Hotel Delfín hasta 1986. Desde 1987 Gayle trabajó con la Estación Científica como Jefa de la biblioteca y publicaciones.
Hablar de Gayle es hablar de alegría, generosidad y conocimiento. Ella era un ser humano que amaba la naturaleza y a los animales, ella tenía una especial afinidad con los pinzones y sus amigos cercanos sabían que ella en el patio de su casa alimentaba con arroz a un grupo de aves que la visitaba a diario. Godfrey y Gayle ademas de siempre querer a los animales, cuidaron en su casa por varios meses a un piquero de patas azules que estaba herido.
Gayle siempre estaba dispuesta a ayudarnos, escucharnos y brindarnos su apoyo y consejo. No podemos omitir tal vez el recuerdo más grande de lo que fue su espacio “la biblioteca”. Entre libros ella encontró su vida y desde su rincón iluminaba a todos con su sonrisa; era una guía de libros, historias y la fuente más grande de anécdotas para todos nosotros, una guardiana celosa de sus libros y publicaciones.
Gayle recibió en 1999 por los 40 años de la creación de la Fundación Darwin un premio especial por sus toda de entrega al trabajo de conservación de Galápagos.
Echaremos de menos verte en tus caminatas diarias hacia la Estación. Esos pasos han dejado una huella profunda en cada uno de quienes tuvimos el honor de conocerte.
Descansa en Paz

