La gente que se beneficie de la conservación conservará

Puerto Ayora, febrero de 2006

En los últimos 15 años Galápagos ha presenciado el florecimiento lucrativo y la ruina de la pesca del pepino de mar. Durante este mismo período, el turismo en las islas se duplicó. Pero a pesar del incremento del flujo financiero, los conflictos, la discordia y la desigualdad han marcado la historia reciente de Galápagos.

Podríamos argumentar que mucho de este balance negativo es resultado del desarrollo comercial insostenible. El crecimiento económico ha sido liderado por inversionistas externos y apenas ha beneficiado a la participación local. Esto contrasta con los modelos de desarrollo sostenible que canalizan los beneficios hacia la población. En Galápagos es necesario desarrollar empresas orientadas hacia la conservación con la intención de beneficiar a la comunidad.

He aquí un ejemplo: Se ha argumentado que la pesca deportiva podría apoyar a la conservación en Galápagos, a través de proporcionar ingresos a los pescadores locales, equilibrando la distribución y reduciendo los conflictos. Sin embargo, el proyecto tal y como se propone en estos momentos demanda una inversión inicial significativa para embarcaciones y equipos; por otro lado, este negocio de élite demandará de habilidades específicas para su operación y manejo, por lo que se requerirá el ingreso de profesionales desde fuera de las islas. El resultado potencial es un negocio financiado y manejado por ricos inversionistas foráneos, extraños a las Islas Galápagos. Bajo tales circunstancias, la pesca deportiva proveerá beneficios locales mínimos a los isleños y no cumplirá el criterio indispensable de sustentabilidad social y cultural.

A través de un trabajo y un diálogo continuo con los pescadores locales, los guías, el Parque Nacional Galápagos, el sector turístico local y la FCD, se ha llegado a una propuesta por medio de un enfoque diferente de desarrollo del “pesca deportiva”. Este enfoque permitirá a los pescadores locales construir su base financiera y técnica de manera gradual. La “Pesca Vivencial”, como se la conoce, ha sido aprobada a finales del 2005 por la Autoridad de Manejo Interinstitucional. Este concepto permitirá a los turistas acompañar a pescadores durante sus salidas de trabajo cotidianas, dando así el primer paso hacia la integración del sector pesquero en un negocio orientado hacia la conservación, puesto que minimiza la extracción de pesca y proporciona beneficios locales. Con el tiempo los pescadores ganarán experiencia en el manejo de los visitantes, de modo que mientras inician sus operaciones en pequeños barcos de pesca adaptados, podrán introducirse gradualmente hacia un turismo o pesca deportiva que asegure el empleo y la capitalización local.

Esperamos así que, al desarrollar visiones locales compartidas y apoyadas por diversos actores, podamos construir una sociedad asentada en negocios locales sustentables.

Graham Watkins
Director Ejecutivo