Pinzones de Manglar: del cautiverio a su hábitat natural

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Uno de los pinzones de manglar criados en cautiverio en el momento de su liberación (Foto cortesía de F. Cunninghame, FCD).

La Fundación Charles Darwin (FCD), el Ministerio del Ambiente de Ecuador a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, (GNPD) y el San Diego Zoo Global (SDZG) celebran la liberación de quince Pinzones de Manglar (Camarhynchus heliobates) en su hábitat natural en la isla Isabela, Galápagos, Ecuador.

Esta es la primera vez que estas aves en peligro de extinción han sido criadas en cautiverio y liberadas en su medio natural como parte de una nueva iniciativa de conservación destinada a aumentar su población silvestre y salvaguardar el futuro de la especie.

Francesca Cunninghame, científica de la FCD que lidera el proyecto, acaba de regresar de Playa Tortuga Negra, uno de los dos pequeños bosques de manglar donde habitan estos pinzones. Estos bosques que en conjunto comprenden 30 hectáreas, representan la totalidad del rango de distribución de la especie.

Francesca explica la importancia de este esfuerzo de reintroducción:

“El pinzón de manglar es la especie de ave más amenazada en las Islas Galápagos, con una población estimada de sólo 80 individuos.

En base a los resultados del seguimiento post liberación, podemos concluir que esta primera temporada del proyecto ha sido un gran éxito y más aún si tenemos en cuenta que este año tan sólo seis pichones silvestres lograron ser criados en su medio natural. Solamente en esta temporada conseguimos incrementar el éxito de crianza del pinzón de manglar en más del 200%.

Ahora contamos con una manera de aumentar significativamente el número de pichones producidos cada año, mientras se desarrollan los métodos para el control de su principal amenaza, la mosca parásita introducida Philornis downsi, que produce una tasa de mortalidad muy alta en los pichones. 

Este importante paso para la conservación del pinzón de manglar es el resultado de un fuerte trabajo en equipo entre todos los socios y colaboradores del proyecto”.

La Ministra de Ambiente afirmó: “Esta Cartera de Estado ha enfocado la mayor parte de sus esfuerzos en restaurar poblaciones que se han visto seriamente amenazadas como es el caso del pinzón de manglar. Nos sentimos orgullosos de los resultados alcanzados y estamos seguros de que este es un gran avance para la recuperación de la especie”.

Arturo Izurieta, Director de la DPNG, acotó: “La Autoridad Ambiental siempre necesita la colaboración de aliados estratégicos que nos den asistencia técnica y científica para cumplir con nuestros objetivos.”

Durante febrero de este año, estos pinzones fueron recolectados como huevos o polluelos recién nacidos de nidos salvajes en su bosque en Playa Tortuga Negra. Los huevos y polluelos fueron luego trasladados a la Estación Científica Charles Darwin, en la isla Santa Cruz, para su incubación artificial y crianza a mano.

Una vez que los polluelos aprendieron a alimentarse de forma independiente alrededor de las 4 semanas de edad, estaban listos para regresar a su hábitat natural. A mediados de marzo, los pichones junto a un equipo de investigadores y guarda parques fueron llevados en dos viajes de regreso a su bosque, donde en medio de los manglares los esperaban aviarios de pre-liberación, construídos para este fin.

Pasar del cautiverio al bosque representó una gran transición para los jóvenes pinzones. Los aviarios de pre liberación les permitieron adaptarse a su entorno natural.

En los aviarios, aunque todavía se continuó proporcionando a los pinzones de manglar la dieta de cautiverio, también se los alentó a buscar alimento natural colocando en su interior troncos muertos, hojarasca, ramas de árboles, frutas nativas y semillas de mangle negro que contenían orugas.

El 20 de abril, después de cuatro a seis semanas, se abrieron por primera vez las puertas de los aviarios liberando a las siete aves mayores. A ésta liberación le siguieron dos posteriores hasta el 6 de mayo, momento a partir del cual todos los 15 pichones criados en cautiverio ya se encontraban libremente explorando su hábitat natural.

Antes de la liberación de los pinzones, se colocó en cada ave transmisores diminutos con un peso de sólo 0,3 gramos, que por un lapso máximo de 22 días, permitieron al equipo de campo monitorear su supervivencia y distribución post liberación.

Luego de la liberación, se observó a los pichones buscando alimento, interactuando con sus contrapartes silvestres y dispersándose sobre campos de lava vecinos.

Adicionalmente los aviarios permanecieron abiertos durante varias semanas en las cuales el equipo de campo mantuvo una presencia continua observando si las aves regresaban por alimento complementario. A medida que los pichones se volvieron más independientes, la frecuencia de sus visitas disminuyó.

Hasta el momento de su partida, el 16 de mayo, el equipo de campo todavía pudo localizar a ocho de los 15 pichones. Siete estaban aun en el bosque de manglar en Playa Tortuga Negra y uno en un parche de manglar hacia el norte. Aunque el equipo perdió la pista de siete pinzones, la evidencia sugiere que estas aves se dispersaron fuera de su hábitat cercano de manglar, y no se confirmó la muerte de ninguna.

Beau Parks, miembro del equipo del SDZ dijo: “Estamos muy animados por los logros que obtuvimos con el Pinzón de Manglar este año y esperamos que el programa de crianza en cautiverio ayude a la especie a sobrevivir hasta que se pueda controlar a Philornis.

Como biólogo de zoológico ver a los pinzones que colectamos como huevos y criamos manualmente de regreso en su hábitat de bosque e incrementando la población silvestre fue una recompensa maravillosa”.

El proyecto pinzón de manglar es una iniciativa bi-institucional entre la FCD y el Ministerio del Ambiente de Ecuador a través de la DPNG, en colaboración con SDZG. Este proyecto está financiado por Save Our Species, International Community Foundation (con un subsidio concedido por The Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust), Durrell Wildlife Conservation Trust y Galapagos Conservancy. Algunos individuos independientes, también han contribuido con apoyo financiero y en especies.