Ocho pinzones de manglar criados en cautiverio se preparan para su retorno al medio silvestre

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Escrito por James Hudson

Un grupo de ocho pinzones de manglar criados en cautiverio, fue transportado de vuelta a la isla Isabela, por el equipo a cargo de este proyecto, para comenzar el cuidadoso proceso de preparación de las aves para su liberación. En el día de transporte, el pichón más joven tenía 35 días de vida y los más antiguos 71 días.

Este es el segundo año consecutivo en el que se ejecuta este exitoso proyecto de recuperación de la especie, que busca para aumentar la pequeña población del pinzón de manglar (Camarynchus heliobates). Este proyecto es liderado por la Fundación Charles Darwin y el Ministerio del Ambiente, a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos y, en colaboración con San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust.

Durante febrero del 2015, se recogieron huevos y un polluelo salvaje en la playa Tortuga Negra, en la isla Isabela, al oeste del archipiélago. Tras la eclosión se consiguieron 8 pichones que fueron criados en cautiverio en un laboratorio especializado de la FCD en la isla Santa Cruz. Este proceso se realizó con un equipo dirigido por San Diego Zoo Global y personal experto; voluntarios de la Fundación Charles Darwin y Durrell Wildlife Conservation Fund; y guardaparques de la DPNG.

02.jpgCría de Pinzón de Manglar (Fotografía: Liza Díaz Lalova)

Ocho crías todavía pueden considerarse un éxito y un impulso significativo al pequeño tamaño de la población de la especie. El pinzón de manglar se encuentra en tan sólo dos pequeños bosques de manglares en la isla Isabela y la especie tiene una población estimada de 80 a 100 individuos. La mosca parásita "chupasangre", Philornis downsi, es la causa principal de la mortalidad de los polluelos. Los datos muestran que los huevos puestos y los polluelos nacidos durante los primeros meses de la temporada de cría tendrían menos del 5% de probabilidad de supervivencia a causa de la Philornis downsi. En condiciones normales, es muy poco probable que alguna de las ocho aves hubiera sobrevivido en el medio silvestre y pocos o ninguno de los 30 huevos recogidos hubieran sobrevivido como pichones.

Durante el tiempo de cuidado de los polluelos, el equipo del proyecto desarrolló técnicas para alentarlos a desarrollar las habilidades necesarias para la supervivencia en el medio silvestre. El equipo utilizó cartones para “esconder” los alimentos y de este modo, los pinzones desarrollan destrezas de caza para su alimentación. Durante el cautiverio, los expertos colocaron grabaciones de sonidos del canto del pinzón de manglar para que los polluelos se familiaricen con su hábitat.

Los polluelos de pinzón de manglar fueron trasladados a un barco en cajas de viaje a prueba de mosquitos y pre-equipados con anillos coloreados individuales para identificación. El equipo viajó en su mayoría por la noche para que los pájaros pudieran dormir y requerir mínima alimentación.

03.jpgPinzón de Manglar siendo alimentado (Fotografía: Liza Díaz Lalova)

Eight fledglings can still be considered a success and a significant boost to the species’ tiny population size. The mangrove finch is found in just two small mangrove forests on Isabela Island and the species has an estimated population size of 80 – 100 individuals.  Philornis downsi, the bloodsucking parasitic fly, is a principal cause of chick mortality. Data shows that eggs laid and chicks hatched during the first months of the breeding season would have less than 5% chance of survival because of the threats of Philornis downsi. In normal conditions, it is highly unlikely that any of the eight birds would have survived if left in the wild and few if any of the 30 eggs collected would have survived as nestlings. 

04.jpgPinzón de Manglar en proceso de liberación en la temporada 2014 (Fotografía: Francesca Cunninghame)

A su llegada a la playa Tortuga Negra, los ocho polluelos fueron colocados en pequeñas jaulas suspendidas dentro de aviarios construidos en medio del bosque. Las aves serán liberadas en estos aviarios para que vivan ahí durante 3 y 4 semanas para adaptarse al entorno natural. Durante este tiempo, los aviarios estarán llenos de troncos caídos, cortezas, hojas frescas, ramas y hojarasca. Se colocarán insectos capturados vivos para incentivar la búsqueda natural de alimentos por parte de los pinzones.

Eventualmente los aviarios se abrirán y los pájaros podrán abandonarlos. Las escotillas aviarias se dejarán abiertas con alimentos suplementarios para hacerlos regresar. Transmisores minúsculos que pesan 0,3 g se colocarán a las colas de los polluelos antes de la liberación, para que el equipo de campo pueda monitorear su distribución y supervivencia durante 22 días.

La playa Tortuga Negra también es la sede del equipo de Proyecto del Pinzón de Manglar durante las próximas siete semanas, quienes ahora se encuentran totalmente fuera de alcance. Las instituciones involucradas tienen grandes expectativas sobre esta fase del proyecto, y se conocerán los resultados finales al retorno del equipo.

El Proyecto del Pinzón de Manglar es un proyecto bi-institucional llevado a cabo por la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos en representación del Ministerio de Ambiente. Nuestros colaboradores son San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust. El proyecto es apoyado por Galapagos Conservation Trust, The Mohamend bin Zayed Species Conservation Fund, Durrell Wildlife Conservation Trust, International Community Foundation (con una donación por The Leona M. y Harry B. Charitable Trust), Galapagos Conservancy, y la Embajada Británica en Ecuador.

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