Re-avistamientos del Pinzón de Manglar criado en cautiverio

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Pinzón de manglar liberado en Mayo 2016 fotografiado en septembre 2016 (Foto por David Anchundia/FCD)

Escrito por Francesca Cunninhame y Daniela Vilema

El pinzón de manglar (Camarhynchus heliobates) es una especie en peligro crítico de extinción que cuenta con menos de 100 individuos y menos de 20 parejas reproductivas. La supervivencia de esta especie en estado silvestre se ha visto afectada por el parasitismo de la larva de la mosca introducida Philornis downsi, la cual se alimenta de la sangre de los polluelos cuando estos se encuentran en el nido. A pesar de las investigaciones que se han venido realizando, aún no existe un control viable para proteger los nidos del pinzón de manglar de la mosca en su hábitat natural, por lo que esta especie sigue corriendo un grave riesgo. Desde el 2014, la Fundación Charles Darwin y el Ministerio de Ambiente a través del Parque Nacional Galápagos, en colaboración con el Zoológico de San Diego y Durrell Conservation Society han venido trabajando con la técnica de crianza de arranque para proteger a los polluelos del parasitimo de la mosca P. downsi. Esto consiste en coger huevos o polluelos en el campo para criarlos en un laboratorio en la Estación Científica Charles Darwin y liberarlos cuando son juveniles y puedan sobrevivir por su cuenta.  

 

Cada año, la temporada de crianza de arranque empieza en febrero cuando los huevos son recolectados en su hábitat en Isabela, en donde se encuentra la única población de esta especie. El equipo de aves terrestres es el responsable de criar a los polluelos en las instalaciones de la Estación Científica, mientras las parejas reproductivas que se encuentran libres pueden seguir poniendo huevos que podrían criar satisfactoriamente.

MF_LD_2-WEB.gifPinzones de manglar criados en cautiverio en la Estación Científica Charles Darwin (Foto por Liza Díaz Lávola)

A finales de marzo, el equipo vuelve al sitio y acampa por varias semanas para liberar a los juveniles. Las aves se adaptan al bosque de manglar y después de cuatro semanas pueden ser finalmente liberados a su hábitat natural. Para monitorearlos, se les coloca un radio transmisor diminuto en la cola, el cual permite detectar sus movimientos iniciales. Además, se coloca una banda de color distinto a cada individuo en una de sus patas para obtener datos de re-avistamientos debido a la corta duración de batería de estos dispositivos. Desde el 2014, 36 pinzones han sido criados y liberados en su hábitat natural mientras que se estima que 16 polluelos han podido emplumar naturalmente durante este tiempo.

 

Para mí personalmente, la parte más emocionante de la temporada es la liberación y rastreo por radio de las aves criadas a mano, observándolos a medida que se independizan y se comportan como los pinzones de manglar lo hacen, sin embargo la parte más dura de la temporada está siempre al final cuando debemos cerrar el aviario y detener la alimentación suplementaria, dejando a las aves para que sobrevivan por su cuenta” comenta Francesca Cunninghame, líder del proyecto del Pinzón de Manglar.

MF_LD_3-WEB.gifPinzón de manglar juvenil antes de la liberación en Isabela (Foto por Francesca Cunninhame/FCD)

Monitorear a las aves liberadas cuando los transmisores dejan de funcionar no es fácil ya que los juveniles y los pinzones no reproductores no responden a llamados grabados y no establecen territorios. El monitoreo por observación es confiable solo en la época de reproducción ya que el macho llama y establece su territorio de apareamiento, lo que además facilita el monitoreo de las parejas reproductivas. La supervivencia inicial después de la liberación es del 97%, sin embargo, durante los dos años antes del 2016 solo se observó un pinzón de manglar criado en cautiverio durante el periodo de monitoreo con telemetría. En el 2016, entre febrero y mayo, ya se observaron tres individuos del año 2014 y 2015 y en septiembre se  observó tres juveniles liberados en mayo del mismo año y uno del 2014. F. Cunninghame recibió la siguiente noticia por parte de su colega D. Anchundia:

 

 “Estas observaciones adicionales de los pinzones de manglar criados a mano que sobreviven a largo plazo en el medio silvestre significan mucho para el Proyecto y el valor de las técnicas de manejo que se están utilizando actualmente. Tener un individuo del 2014 que llama y que demuestra un comportamiento reproductivo temprano, además de confirmar que tres de los 15 juveniles lanzados más temprano este año han sobrevivido por cuatro meses por sus propios medios  a pesar de las condiciones excepcionalmente áridas de este año es estupendo”.

MF_LD_4 WEB.gifPinzón de manglar juvenil liberado con plumaje de adulto y pico de color, fotografiado en septiembre del 2016 (Foto por David Anchundia/FCD)

El objetivo a largo plazo de este proyecto es que el tamaño de la población del pinzón de manglar aumente y hasta el momento la metodología utilizada ha presentado resultados muy satisfactorios. La nueva temporada de crianza empezará pronto y continuaremos informando los detalles.

 

El proyecto del Pinzón de Manglar es un proyecto bi-institucional llevado a cabo por la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos en colaboración con San Diego Zoo Global y Durrell Wildlife Conservation Trust. El proyecto cuenta con el apoyo del Marguerite Griffith-Jones, GESS Charitable Trust, Decoroom Limited, and Holbeck Charitable Trust, Foundation Ensemble, Amigos de Galapagos Suiza, The Prince Bernhard Nature Fund, Individual donors via the International Community Foundation, The Leona, M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust, Galapagos Conservation Trust y la Embajada Británica en Ecuador.