El manejo de la conservación está cambiando constantemente. Nunca es exactamente igual de un año al otro, o de un lugar a otro. Aunque existen temas y desafíos – y éxitos — comunes, lo que da resultado en determinado sitio y momento, quizás no dé resultado en otros.
FCD y sus socios están bien posicionados para determinar lo que es mejor para la conservación de la biodiversidad de Galápagos. En general, cualquier enfoque de manejo debe ser sostenible, adaptable, rentable, y lógicamente, exitoso.
El manejo experimental es aprender haciendo: intentar nuevas técnicas de manejo en el campo, muchas veces a gran escala, y monitorear de cerca sus efectos, tanto en el objetivo, ya se trate de una especie invasora o de una en peligro de extinción, además de en elementos del ecosistema que no son objetivos, como en las comunidades de flora y fauna nativas.
El manejo experimental está dirigido a problemas prioritarios, como el de la cascarilla o chinchona, pero también a posibles problemas futuros, como el de las plantas ornamentales de jardín que apenas están empezando a extenderse a lugares alejados de la civilización, y tratar de resolverlos antes de que se conviertan en desastres ecológicos importantes y costosos.
© CDF Cabras 'Judas' con transmissores de radioMuchos de nuestros proyectos de manejo experimental son innovadores, como el de erradicar las cabras de las islas más grandes del mundo, en donde se intentó, o calcular el costo de intentar erradicar la cascarilla o chinchona, una planta invasora extendida en más de 12.000 ha.
El árbol de cascarilla
El árbol de cascarilla (Cinchona pubescens) es una de las plantas invasoras que representa más peligro para Galápagos; esta planta se ha extendido por todas las zonas de vegetación de alta montaña de la Isla Santa Cruz. ¿Cómo se puede erradicar una planta invasora tan bien establecida y ampliamente distribuida?

La Cascarilla - Cinchona pubescens
La ECCD ha realizado una serie de estudios sobre el problema de la cascarilla para investigar la biología de esta planta invasora, su impacto en la ecología del lugar y hallar la mejor forma de controlarla. Después de diez años de intentos, en 2000, los ensayos de control identificaron una eficaz combinación de técnicas de control, entre ellas, “arrancar a mano” las plantas jóvenes, y la técnica de “pelar y rociar” para árboles más grandes, la cual consiste en aplicar el herbicida en cortes hechos con machete en el tronco del árbol. Actualmente, el Parque Nacional de Galápagos emplea dichas técnicas para el control de rutina.
Botánicos de la FCD han determinado los costos de usar estos métodos en diferentes áreas y con distintas densidades de cascarilla. Todos estos estudios han proporcionado resultados que alimentan un modelo para calcular el esfuerzo requerido para procurar la eliminación de todos los árboles de la quinina de Santa Cruz con una alta probabilidad de éxito, y el costo de tal tentativa. Con esta información se puede establecer, un plan de manejo a largo plazo para la cascarilla Cinchona pubescens.

