El monitoreo es un elemento crucial de todo plan para controlar especies invasoras y restaurar los ecosistemas después de la eliminación. En sistemas de islas como el de Galápagos, es necesario mantener una vigilancia constante para asegurar que las actividades de erradicación fueron exitosas y que cualquier vestigio de población de la especie introducida no tenga oportunidad de volverse a establecer.

