El volcán Wolf entró en erupción en la madrugada del 7 de enero, desde las 00h20 EST (6 de enero, 23h20 hora local). El volcán está ubicado en el norte de la isla Isabela, aproximadamente a 100 km de poblaciones humanas. Su ecosistema alberga a las iguanas rosadas Conolophus marthae, especie endémica no solo de Galápagos, sino también del volcán Wolf.

La Dirección del Parque Nacional Galápagos anunció que las columnas de humo y ceniza alcanzan entre 1900 y 3800 metros de altura (entre 6200 y 12400 pies). Por el momento las áreas pobladas no corren riesgo.

Prof. Dr. Dennis Geist, miembro de la Asamblea General de la Fundación Charles Darwin, ex profesor de vulcanología en la Universidad de Idaho y actualmente Director de Programas de la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos, menciona: “Hay erupciones cada pocos años en Wolf. Todo el volcán está construido de lavas como ésta, desde el origen de las iguanas rosadas. Así que, es un proceso natural y las erupciones son realmente parte del ecosistema natural de la iguana.” Dennis ha realizado trabajo de campo en Galápagos desde 1982 para entender los orígenes de los magmas, procesos eruptivos y controles geológicos en la biodiversidad.

Esta erupción está cerca de la ubicación de las 2 erupciones anteriores, por lo que el suelo es estéril. “La erupción quemará algo de vegetación, pero luego la lava se convertirá en vegetación por sí misma después de algunas décadas.” Agrega Dennis.

Toma aérea de la erupción. Foto: Wilson Cabrera, DPNG.
Toma aérea de la erupción. Foto: Wilson Cabrera, DPNG.

El volcán tiene una altura de 1710 m snm (5620 pies), y es el más alto de los volcanes de las islas. La anterior actividad del volcán se produjo en 2015. Dos años más tarde, en el 2017, la Fundación Charles Darwin ayudó en la preparación de una misión para estudiar los flujos de lava. En la misión participaron el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional con científicos de Cambridge University y un guardaparque del Parque Nacional Galápagos. Más información aquí https://www.igepn.edu.ec/islas-galapagos/tag/Wolf.

¿Qué sabemos de la Iguana Rosada?

De acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la iguana rosada se encuentra en peligro crítico de extinción. Dentro de los principales problemas que amenazan la existencia de esta especie es su distribución extremadamente restringida en un volcán activo, una población dominada por adultos y sin juveniles registrados, la presencia de depredadores introducidos como gatos y ratas, entre otros (Atlas Galápagos, 2018).

“Es muy probable que las iguanas hayan estado interactuando con las erupciones durante toda su existencia. Incluso parece que a las iguanas rosadas les gusta la escoria y la ceniza de la erupción de 1981 como hábitat de anidación.” Señala Dennis.

En agosto pasado, tras una expedición el Parque Nacional Galápagos contabilizó 211 individuos de iguanas terrestres rosadas.

Sistema de atrapanieblas de 40 m2. Foto: Ernesto Bustamante Velarde, FCD.

A finales de octubre del 2021 se cumplió un año de la instalación de los primeros sistemas de atrapanieblas del Proyecto “Cosechando Agua”. La finalidad de esta iniciativa fue incrementar la disponibilidad de agua dulce en la parte alta de Isabela para contribuir con la sostenibilidad de las actividades productivas agrícolas y pecuarias en la isla. De esta manera, se fortalece el sistema de producción de alimentos saludables y se reduce la dependencia de alimentos provenientes de isla Santa Cruz y Ecuador continental.
Estos sistemas son utilizados en diferentes lugares del mundo. El uso en Latinoamérica es común en Chile, Perú y Colombia. En Ecuador también se han implementado en las provincias de Loja, Chimborazo y Pichincha (Gob. Pichincha, 2015 ). Los atrapanieblas constan de una estructura marco que soporta una malla “rachel” o “polisombra 65/35” de un área promedio de 40 a 50m2. La neblina al atravesar la malla se condensa en gotas de agua que caen a un tubo de PVC de 6” de diámetro. Este tubo colector desemboca en un tanque colector de 200 litros que almacena y distribuye el agua recolectada.

“Los atrapanieblas son una herramienta muy importante para fomentar la producción en Isabela. Estos sistemas nos abren las puertas para seguir trabajando en la obtención y manejo del agua que forma parte principal de la producción agropecuaria de nuestro cantón”. Ing. Romni Rodríguez, Técnico Agrícola del Ministerio de Agricultura en Isabela.

A través del proyecto “Cosechando Agua” instalamos tres atrapanieblas de 40m2 en diferentes localidades de la parte alta de la isla. Para esto, se realizaron doce muestreos en distintas locaciones que cumplían con las características de terreno adecuadas para la instalación de atrapanieblas de acuerdo al “FogQuest Fog Water Collection Manual” (Edición del 2017). Entre estas características se destacan una altura mayor a 400 msnm, pendientes suaves moderadas, áreas despejadas y viento constante leve o moderado.

En cada una de estas locaciones se instalaron mini atrapanieblas o prototipos de atrapanieblas, los cuáles son una réplica a escala de 1/40 de los sistemas de atrapanieblas. Es decir, tienen un marco de 1 m2. Estos prototipos se colocaron por un promedio de tiempo de dos semanas, a fin de poder conocer el potencial de colección de agua de neblina cada locación. Estos monitoreos se realizaron entre diciembre del 2019 y julio del 2020. Los tres lugares que tuvieron los mejores resultados y que cumplían con los criterios de selección establecidos por el proyecto fueron los seleccionados.

Instalación de prototipos de atrapanieblas de 1m2 para muestreo de potenciales sitios para instalación de sistemas de atrapanieblas de 40m2. Foto: Juan Manuel García, FCD.
Instalación de prototipos de atrapanieblas de 1m2 para muestreo de potenciales sitios para instalación de sistemas de atrapanieblas de 40m2. Foto: Juan Manuel García, FCD.

El primer atrapanieblas fue instalado en octubre del 2020, en la caseta de control de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) en el sector “El Cura”. El agua colectada es utilizada por los guardaparques en la caseta y en las facilidades turísticas del volcán Sierra Negra. En el mismo mes se instaló un segundo atrapanieblas en la finca “Raquelita” del señor Juan Tupiza en el sector “Los Mellizos”. El tercero fue instalado en marzo del 2021 en la finca “La Florida” del señor Carlos Jaramillo en el sector de “El Cura”. Las dos fincas ganaderas están utilizando el agua colectada para su ganado y para empezar a realizar actividades agrícolas.

Como parte de los compromisos adquiridos por los beneficiarios, ellos deben llevar un monitoreo diario de la cantidad de agua recolectada por sus atrapanieblas de 40m2. Para esto, la toma de datos se realiza de manera diaria sobre prototipos de atrapanieblas de 1m2 instalados al costado de los sistemas de atrapanieblas. El agua recolectada por estos mini atrapanieblas es trasladada y depositada en una galonera de 20 litros. Esto permite estimar hasta 800 litros/día debido a que el agua recolectada por los miniatrapanieblas de 1m2 se multiplica por 40 para estimar la cantidad recolectada por los sistemas de 40m2.

“El agua recolectada la estamos usando para nuestras vacas y también estamos limpiando un terreno para empezar a sembrar maíz, verde y guineo. Me ayuda con el ganado, he reducido bastante la necesidad de traer agua con tanqueros” Sr. Juan Tupiza, beneficiario del proyecto.

De izquierda a derecha: Javier y Carlos Jaramillo. Atrapanieblas instalado en la Finca “La Florida” en el sector del cura. Foto: Ernesto Bustamante Velarde, FCD.
De izquierda a derecha: Javier y Carlos Jaramillo. Atrapanieblas instalado en la Finca “La Florida” en el sector del cura. Foto: Ernesto Bustamante Velarde, FCD.

Los monitoreos en este primer año muestran que los meses de mayor cantidad de agua recolectada fueron en los meses pico de la temporada de “garúa”, es decir entre julio y septiembre. Los meses con menor cantidad de agua colectada fueron abril y mayo, los cuales son meses de transición de la época “seca” a la de “garúa”. El promedio de agua diaria colectada en los 3 sistemas instalados fue de 178 litros/día - 5.340 litros/mes. Por otro lado, los sistemas con mayor altitud son los que han tenido mejores resultados. En junio del 2021 se obtuvo el mayor promedio de colecta de agua con 663,33 litros/día - 16.583 litros/mes en el atrapanieblas ubicado en la caseta de control de la DPNG (localidad más alta con 899 msnm). En abril del 2021 se obtuvo el promedio más bajo con 31,74 litros/día - 952 litros/mes en el atrapanieblas en la finca “La Florida” de la familia Jaramillo (localidad más baja con 636 msnm).

Los resultados recabados hasta la fecha nos permiten observar tendencias del comportamiento de la neblina y de la cantidad de agua recolectada en las fincas seleccionadas. De manera general, se ha demostrado el importante potencial de colección de agua de neblina que se encuentran en ciertas áreas de la parte alta de Isabela. Los sistemas de atrapanieblas son una opción real en Isabela y que debería explorarse en otras islas como una tecnología sencilla de implementarse, de fácil mantenimiento, económica y amigable con el medio ambiente que puede contribuir con el fortalecimiento de la producción agropecuaria en Galápagos.

“Las iniciativas sostenibles son bienvenidas en la conservación de los ecosistemas de Galápagos y en particular si éstas se ajustan al manejo de las áreas protegidas, como es el caso de la ubicación de atrapanieblas en el sitio del Control El Cura en el Volcán Sierra Negra. Este nos ha ayudado a mejorar nuestra capacidad de recolección de agua para ser utilizada en nuestras instalaciones. Estos sistemas deberían seguir implementándose en las áreas agropecuarias para ayudar a sus beneficiarios en sus actividades productivas”. Responsable del Área de Educación Ambiental y Participación Social de la Unidad Técnica Isabela de la DPNG.

Vista panorámica del atrapanieblas instalado del en la caseta de control de la DPNG en la entrada el Volcán Sierra Negra. Foto: Carla Zambrano Palacios, FCD.
Vista panorámica del atrapanieblas instalado del en la caseta de control de la DPNG en la entrada el Volcán Sierra Negra. Foto: Carla Zambrano Palacios, FCD.
Nuevos virus en las tortugas gigantes de Galápagos

Nota de Prensa: Científicas y científicos de la Fundación Charles Darwin (FCD), el Instituto de Medicina de la Conservación del Zoológico de Saint Louis (ICM), el Centro de Investigación en Sanidad Animal (INIA-CISA), la Universidad Complutense (UCM) y la Universidad Europea de Madrid, en conjunto con la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) han descubierto, por primera vez, la presencia de cuatro nuevos virus en las tortugas terrestres de Galápagos.

Este estudio demuestra que varias especies de tortuga gigante que habitan en diferentes islas del archipiélago son portadoras de herpesvirus y adenovirus, dos familias virales conocidas por causar enfermedad y mortalidad en tortugas y reptiles alrededor del mundo. Estos resultados fueron verificados mediante una técnica muy similar a la empleada para detectar el Covid en los humanos, pero en este caso en tortugas: recogiendo hisopados de los ojos, la boca y la cloaca, y analizándolos mediante técnicas moleculares de PCR.

En total se analizaron muestras de 454 tortugas gigantes y se buscaron cuatro agentes infecciosos conocidos por su importancia en la salud de diferentes especies de tortugas: herpesvirus, adenovirus, micoplasmosis y ranavirus. Dos de ellos mostraron resultados positivos en las tortugas: herpesvirus y adenovirus.

"Las enfermedades infecciosas son una causa de mortalidad en tortugas terrestres y marinas a nivel mundial, pero hasta la fecha no se había realizado ningún estudio para buscar estos agentes en las tortugas gigantes de Galápagos” explica la Dra. Nieto Claudín, autora principal de este estudio, estudiante de doctorado e investigadora de ICM y FCD.

Sin embargo, no todas las especies de tortuga que fueron analizadas presentaron estos virus. En la pequeña y deshabitada isla de Española, por ejemplo, no se detectó la presencia de ningún virus, mientras que en Santa Cruz, la isla con mayor población humana del archipiélago, se encontraron tanto herpes como adenovirus.

“Las tortugas gigantes actúan como especies centinelas de la salud de los ecosistemas y este descubrimiento pone en evidencia la necesidad de realizar estudios exhaustivos para describir los agentes infecciosos que están presentes en la fauna de Galápagos”, añade la Dra. Nieto Claudín.

Otro estudio recientemente publicado por el mismo grupo de investigación ha descrito como las actividades humanas están favoreciendo la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos en las tortugas de Galápagos.

La Dra. Sharon L. Deem, Directora del ICM y supervisora de este estudio señala:

“En la era del Covid-19 es más evidente que nunca la importancia de realizar estudios de salud de la fauna silvestre para detectar enfermedades nuevas o emergentes que puedan comprometer la salud humana y animal”.

Fernando Esperón, co-supervisor de este trabajo y profesor de la Universidad Europea de Madrid explica:

“Más del 70% de las enfermedades que afectan a los seres humanos son compartidas con los animales domésticos y silvestres, de manera que al atender la salud animal e investigar posibles nuevas enfermedades, estamos también atendiendo potenciales amenazas para la salud de las personas”.

Al contrario de lo que podría pensarse, descubrir nuevos virus no es algo negativo. Con mucha seguridad estos virus han ido evolucionado con sus hospedadores (las tortugas) a lo largo del tiempo.

“Los virus endémicos que han evolucionado con una especie en particular no suelen causar enfermedad en esos animales, a no ser que el virus se trasmita a otra especie diferente o que los animales portadores experimenten algún tipo de situación estresante que pueda afectar a su sistema inmunológico”, explica la Dra. Deem.

Continuar analizando la presencia de estos virus en otras especies de tortuga gigante es importante para poder determinar con más precisión el impacto que puede tener en el bienestar de las tortugas y en su supervivencia, así como establecer si algunas especies de tortugas podrían estar “libres” de estos virus, y ser por tanto más susceptibles a un posible contagio. 

Esta información va a permitir que los/as investigadores/as puedan realizar recomendaciones a la DPNG y otras instituciones encargadas del manejo y reintroducción de estas especies, para crear planes de vigilancia epidemiológica que eviten la movilización de virus entre las distintas islas y poblaciones de reptiles.

Este estudio fue publicado por la revista Transboundary and Emerging Diseases, al que se puede acceder a través de este enlace.

Nota de prensa.- Por segundo año consecutivo, la Fundación Charles Darwin (FCD) y la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) informan que nuevos individuos del pájaro brujo se han sumado a la población en peligro crítico de la isla Santa Cruz. Esto se debe a un ambicioso programa de manejo experimental para reducir los impactos de las especies invasoras en esta emblemática ave.


El pájaro brujo Pyrocephalus nanus, clasificado como Vulnerable a la extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ya ha desaparecido de la isla Floreana y es muy raro en otras islas grandes como Santiago y Santa Cruz. En la isla Santa Cruz, sus números han disminuido drásticamente en las últimas décadas, y los científicos estiman que quedan un máximo de 30 parejas. La mayoría de ellas se encuentran en la zona de Mina de Granillo Rojo, un bosque de Scalesia muy alterado por la planta invasora mora (Rubus niveus) y otras especies de plantas introducidas.


La mayor amenaza para el pájaro brujo es la mosca vampiro aviar, Philornis downsi. Sin embargo, los tratamientos de sus nidos para eliminar las larvas de la mosca no fueron lo suficiente para asegurar el éxito de los nidos y evitar su abandono. Esto sugirió que otros factores estaban afectando a esta especie de ave. A partir de observaciones sobre el comportamiento de búsqueda de alimento, los científicos plantearon la hipótesis de que las aves no estaban obteniendo suficientes presas de alta calidad energética para mantener a sus polluelos y a sí mismo. Esto debido a que los densos matorrales de la mora estaban impidiendo que las aves tengan acceso al suelo y obtengan su alimento preferido, como orugas y arañas. En 2018, la FCD y la Universidad de Viena, junto con la DPNG, iniciaron un programa experimental de manejo holístico de 3 años que incluía la restauración del bosque de Scalesia mediante la eliminación de la mora, el control de roedores y la inyección en la base de los nidos con un insecticida de bajo impacto para reducir el número de larvas de la mosca vampiro aviar. Este manejo experimental resultó ser exitoso y nuevas aves se están incorporando a la población de Santa Cruz.

David Anchundia, científico del proyecto y candidato a PhD, menciona: “En 2020, estas intervenciones dieron como resultado la incorporación de al menos seis volantones a la población -no pudimos visitar los nidos restantes debido a las restricciones de cierre por la pandemia de COVID-19. Este año, ocho aves salieron de los nidos, el mayor número desde que empezamos a monitorear en 2017. Se trata de una buena noticia, ya que cada volantón le da más esperanza de mantener viva esta población extremadamente pequeña.”

Es importante destacar que los estudios han demostrado que es necesario un enfoque de manejo integrado, que incluya la restauración del hábitat, para garantizar el éxito de la anidación. Sin esto, los nidos son abandonados en una fase muy temprana de la incubación. En las seis parcelas experimentales de una hectárea en las que se ha eliminado la mora, se está observando la recuperación natural de varias especies de plantas endémicas y nativas, entre ellas la amenazada árbol de margarita gigante, Scalesia pedunculata, el cafetillo de Galápagos (Psychotria rufipes) y los helechos arborescentes. Así, estas acciones de manejo también están beneficiando la restauración del bosque de Scalesia, uno de los hábitats más amenazados del archipiélago.

Trabajadores locales y guardaparques retirando los rebrotes de mora de una de las parcelas intervenidas. Al fondo, un muro de mora indica el límite de la parcela. Foto: David Anchundia, FCD
Trabajadores locales y guardaparques retirando los rebrotes de mora de una de las parcelas intervenidas. Al fondo, un muro de mora indica el límite de la parcela. Foto: David Anchundia, FCD

“Estos resultados son alentadores por lo que planificamos ampliar la zona de intervención, lo que contribuirá a aumentar el tamaño de la población de esta ave en la próxima temporada para que el pájaro brujo recupere sus espacios en la isla de Santa Cruz.” Comenta Danny Rueda, Director del Parque Nacional Galápagos.

Este trabajo fue financiado por el Fondo de Especies Invasoras de Galápagos (FEIG), Galapagos Conservation Trust, Galapagos Conservancy, Swiss Friends of Galapagos, Lindblad Expeditions-National Geographic Fund, Oak Foundation, COmON, Kris Norvig, y Galapagos Evolution.
David Anchundia actualmente tiene una beca de Russell E. Train Education for Nature Program, World Wildlife Fund, y está realizando su PhD en la Universidad de Viena.

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