El pinzón de manglar críticamente amenazado: una nueva estrategia de conservación en Galápagos

Un pinzón de manglar macho en peligro crítico.

Escrito con el apoyo de Francesca Cunninghame.
El pinzón de manglar es una especie en peligro crítico que solo se encuentra en un pequeño bosque de manglar en la Isla Isabela (archipiélago de Galápagos) y que actualmente está altamente amenazada por una mosca invasora parásita llamada Philornis downsi. Las larvas de esta mosca comúnmente pueden matar a todos los polluelos de un nido y eso está llevando a esta especie de ave endémica al borde de la extinción. Durante los últimos cuatro años, junto con los socios y colaboradores del proyecto, Francesca Cunninghame y su equipo han estado criando pinzones en cautiverio y las han llevado a su hábitat natural para incrementar la población mundial. Aunque hay menos de 20 parejas reproductoras en las Islas Galápagos, el equipo de pinzón de manglar ha liberado a 39 polluelos a su hábitat e incrementado la población de pinzones de manglar por más 50%. Este año, sin embargo, el equipo tiene planes distintos.

Jorge Jiménez y David Auz tirando las pesas al manglar para poner cuerdas y subir el manglar para acceder a un nido.
Jorge Jiménez y David Auz tirando las pesas al manglar para poner cuerdas, subir y acceder a un nido. Foto por: Tui De Roy.

Aunque los pinzones criados en cautiverio sobreviven a largo plazo en su ambiente natural y algunos se reprodujeron con pinzones silvestres, es siempre mejor reducir la intervención humana y el costo financiero del proyecto. En otras palabras, es mejor que los pinzones de manglar incuben y críen a sus propios polluelos en vez de que los conservacionistas remuevan los huevos de su hábitat, los incuben y los devuelvan a la naturaleza. Entonces, ¿cómo podemos proteger a los pinzones en su bosque de manglar? Un nuevo método a corto plazo involucra el uso de la permetrina (un insecticida a base de crisantemo) está siendo probado en el campo hasta que el equipo de investigación de Philornis downsi encuentre una forma de controlar a la mosca invasora. Científicos básicamente están inyectando este insecticida en la base de los nidos de pinzón para matar a las larvas de la mosca parásita y reduciendo la mortalidad de los pichones.

La parte azul del nido indica dónde se ha puesto permetrina.
La parte azul del nido indica dónde se ha puesto permetrina. Foto por: Francesca Cunninghame.

Científicos como Mariana Bulgarella (Universidad de Victoria) realizaron estudios sobre el impacto de la permetrina (Permcap) en aves paseriformes y Arnold Sullivan (estudiante de PhD en la Universidad de Viena) usó el insecticida con los nidos del pinzón cantor gris de Darwin en la Isla Santa Cruz. Actualmente, no se ha observado un efecto negativo para las aves cuando se inserta la permetrina en la base de nos nidos de pichones. Caso contrario, este ha sido un método muy efectivo de matar las larvas de la mosca Philornis downsi.

Resultados para los pinzones de manglar han sido positivos hasta ahora. Esta temporada, siete pinzones de manglar han emplumado en su hábitat de tres nidos que inicialmente tenían la presencia de Philornis downsi. En estos casos, las inyecciones de la permetrina fueron efectivos en la matanza de parásitos y dejaron que los polluelos se desarrollen de una forma saludable. Adicionalmente, en el 2017, 14 polluelos emplumaron de nidos inyectados, lo que significa que un mínimo de 21 polluelos han emplumado de nidos tratados en el campo durante los últimos dos años.

Sin embargo, sigue siendo una solución a corto plazo, porque hay desafíos relacionados con el acceso a nidos tratados. Científicos deben usar equipo de escalada y unos andamios improvisados para alcanzar los nidos en manglares de 19 metros de altura y usar palos con jeringas para inyectar las bases de nidos. Si es posible, los polluelos son bajados para inspeccionar la presencia del parásito y si se encuentran larvas, son removidos. Para reducir el estrés de manipulación, los polluelos también fueron dados de comer antes de regresar a los nidos. Además, si los nidos están empapados con la permetrina, hay la posibilidad de que los padres abandonen el nido, así que es difícil encontrar el punto medio entre poner el insecticida en el sitio correcto y no poner demasiado. Si no se pone suficiente permetrina o no va en el sitio adecuado, hay la posibilidad de que la mosca Philornis sobreviva y sigua parasitando a los polluelos.

Este palo con jeringa permite inyectar la permetrina en el nido.
Este palo con jeringa permite inyectar la permetrina en el nido. Foto por: Tui De Roy.

Como explicó Francesca Cunninghame,

“Es fabuloso saber que hay un método para proteger a los polluelos de Philornis en el campo. Sin embargo, lo pinzones de manglar en su ecología de anidación en los manglares altos no hacen fácil nuestro trabajo. Hacemos lo mejor que podemos para acceder a los nidos y proteger a los polluelos y creo que todos en el campo están muy emocionados por utilizar estos nuevos métodos. Los pinzones están en una etapa crítica y realmente necesitan conservación intensiva durante la época de reproducción, así que tenemos que intervenir activamente para asegurar que la mayor cantidad sobreviva y emplume.”

Es un desafío trepar los manglares.
Es un desafío trepar los manglares. Foto por: Tui De Roy.

La excursión a Playa Tortuga Negra tardó dos meses con un equipo de cinco personas de parte de la Fundación Charles Darwin con el apoyo logístico de la Dirección del Parque Nacional Galápagos. Debido a la falta de lluvia, lo cual fomenta la reproducción del pinzón de manglar, solo se avistaron 10 parejas de las 18 que usualmente se han identificado en estudios anteriores, pero el hecho de que siete polluelos emplumados y cinco pichones fueron vistos en buena salud significa que fue una temporada exitosa. Lamentablemente, se encontraron algunos nidos que fracasaron: una fue debido al parasitismo de Philornis (la inyección no tuvo éxito en la reducción de parásitos) y tres otros debido a depredación. El equipo se fue del lugar, habiendo inyectado un total de 18 nidos, lo cual esperamos que traerá resultados positivos para la temporada de reproducción.

Junto con San Diego Zoo Global y el Durrell Wildlife Conservation Trust, la FCD está evaluando la efectividad de usar permetrina para ver si este método debería ser usado en la temporada de reproducción del siguiente año. Sin embargo, hasta ahora los resultados han sido muy positivos para los pinzones que se reproducen en el campo “La otra noticia positiva es que vimos a cuatro pinzones criados en cautiverio, incluyendo una hembra del 2016 que crió a tres pichones con un macho del campo” dijo Francesca.

Si te gustaría salvar al pinzón de manglar, que se encuentra al borde de la extinción, por favor dona hoy.

Quedan aproximadamente 20 parejas reproductoras de pinzones de manglar en el mundo. Ayúdanos a conservarlos.
Quedan aproximadamente 20 parejas reproductoras de pinzones de manglar en el mundo. Ayúdanos a conservarlos. Foto por: Tui De Roy.

El Proyecto de Pinzón de Manglar es un Proyecto bi-institucional realizado por la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos en colaboración con San Diego Zoo Global, Durrell Wildlife Conservation Trust y Auckland Zoo. El proyecto de pinzón de manglar está muy agradecido de tener a los siguientes donantes por su apoyo en la temporada de campo del 2018: Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust, Galapagos Conservation Trust, Marguerite Griffith-Jones, GESS Charitable Trust, Decoroom Limited, y Holbeck Charitable Trust, y Friends of the Galapagos Switzerland.

La Fundaciòn Charles Darwin para las Islas Galápagos, en francés,“Fondation Charles Darwin pour les îles Galapagos”, Association International sans but lucratif ("AISBL"), tiene una oficina registrada en Chaussée de la Hulpe 177 Bte 20 (rez) - 1170, Bruselas, y está registrada bajo un registro de comercio en Bruselas bajo el número 0409.359.103.

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