Polluelos del ave más amenazada de Galápagos sobreviven a pesar de todo pronóstico - Temporada 2019

Un volantón del pinzón de manglar horas después de salir del nido

El equipo de la Fundación Charles Darwin (FCD) y la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) regresaron del campo después de dos meses de trabajo en Playa Tortuga Negra en la isla Isabela. Aquí se encuentra una pequeña zona de manglares ubicada entre campos de lava a la que se llega después de un viaje de seis horas en bote desde la Isla Santa Cruz. Este es el único lugar en el mundo donde vive el ave más amenazada en Galápagos, el pinzón de manglar.

Bosque de manglares en Playa Tortuga Negra donde se encuentra el Pinzón de Manglar
Playa Tortuga Negra donde se encuentra el Pinzón de Manglar. Foto: Juan Manuel García, FCD.
Bosque de manglares en Playa Tortuga Negra donde se encuentra el Pinzón de Manglar
Bosque de manglares en Playa Tortuga Negra donde se encuentra el Pinzón de Manglar. Foto de: Juan Manuel García, FCD

Nuestros equipos de investigación encontró sólo 10 parejas reproductoras este año, dos parejas menos de las que se encontraron el año anterior. Con el monitoreo intensivo y el manejo de los nidos ubicados en lo alto de los delgados manglares, fuimos capaces de asegurar el éxito de la cría de cinco polluelos.

Francesca Cunninghame, Jorge Jiménez y el guardaparque de la DPNG Roberto Ballesteros en busca de un nido de pinzón de manglar
Francesca Cunninghame, Jorge Jiménez y el guardaparque de la DPNG Roberto Ballesteros en busca de un nido de pinzón de manglar. Foto de: Juan Manuel García, FCD.
Jorge Jiménez subiendo a los manglares negros para proteger a los polluelos de pinzones de manglar de las larvas de mosca introducida P. Downsi. Este manejo intensivo en el campo permite al equipo proteger a los polluelos en su hábitat natural
Jorge Jiménez subiendo a los manglares negros para proteger a los polluelos de pinzones de manglar de las larvas de mosca introducida P. Downsi. Este manejo intensivo en el campo permite al equipo proteger a los polluelos en su hábitat natural. Foto de: Juan Manuel García, FCD

Esta especie está amenazada por las ratas introducidas que se alimentan de los huevos de las aves y de una mosca parásita invasora (Philornis downsi) que se alimenta de la sangre de los polluelos. Nuestra gestión de conservación se lleva a cabo durante todo el año con la DPNG para mantener la población de ratas bajo control. Durante la temporada de reproducción realizamos trabajo intensivo con cada nido para reducir el número de larvas de mosca que atacan a los pichones.

Moscas parásitas Philornis downsi
Moscas parásitas Philornis downsi. Foto de: Juan Manuel García, FCD.
Larvas de P. downsi removidas de un nido de pinzón de manglar abandonado. Sin un tratamiento completo de los nidos, estos parásitos causan una mortalidad extremadamente alta en los polluelos
Larvas de P. downsi removidas de un nido de pinzón de manglar abandonado. Sin un tratamiento completo de los nidos, estos parásitos causan una mortalidad extremadamente alta en los polluelos. Foto de: Juan Manuel García, FCD.
Control de la población de ratas negras invasoras
Control de la población de ratas negras invasoras. Foto de: Juan Manuel García, FCD.

Para proteger a los polluelos, es necesario inyectar cuidadosamente un insecticida de muy baja toxicidad para aves en la base del nido y algunos incluso requieren alimentación suplementaria.

Inyección de un insecticida de muy baja toxicidad para aves en la base del nido para reducir el número de parásitos Philornis downsi
Inyección de un insecticida de muy baja toxicidad para aves en la base del nido para reducir el número de parásitos Philornis downsi. Foto de: Juan Manuel García, FCD.

Nuestro equipo esperaba encontrar más parejas reproductoras que en el 2018, sin embargo, las condiciones climáticas extremadamente secas dieron como resultado que sólo unas pocas hembras pongan huevos. Además, se perdieron cuatro nidos debido a vientos fuertes, un hecho sin precedentes. Francesca Cunninghame, líder del proyecto, indicó:

"Aunque teníamos grandes esperanzas para esta temporada de cría, muchas presiones externas influyeron en contra de los pinzones de manglar. Sin embargo, lo logrado es que cinco polluelos sobrevivieran en libertad es un gran avance. Estos cinco polluelos representan una importante adición a la limitada población de aproximadamente unos 100 individuos".

Uno de los cinco polluelos de pinzón de manglar que emplumaron. Para aumentar la supervivencia de los polluelos, el equipo necesita revisarlos cuidadosamente para remover cualquier larva de Philornis downsi, antes de regresarlos a sus nidos
Uno de los cinco polluelos de pinzón de manglar que emplumaron. Para aumentar la supervivencia de los polluelos, el equipo necesita revisarlos cuidadosamente para remover cualquier larva de Philornis downsi, antes de regresarlos a sus nidos. Foto de: Juan Manuel García, FCD.

Sin embargo, este año el equipo observó cambios en su hábitat - la mayoría de los manglares negros estaban enfermos o muriendo. Estos árboles proveen sitios de anidación para las aves, y las semillas proveen orugas que son una fuente importante de alimentación para que las hembras entran en condiciones de reproducción. Se necesita urgentemente más investigación para entender qué está afectando a los manglares negros.

Manglar negro afectado por un escarabajo barrenador que come madera
Manglar negro afectado por un escarabajo barrenador que come madera. Foto de: Juan Manuel García, FCD.

Como nota positiva, esta temporada se observaron varios machos jóvenes estableciendo territorios y una hembra joven que había sido criada a mano. Al ver a estos individuos formando parte de la población reproductora demuestra que el manejo intensivo para la conservación está ayudando a detener mayores disminuciones en esta población. La FCD y la DPNG están comprometidas con la preservación de una de las aves más escasas del mundo y con el trabajo para evitar su extinción ante las amenazas conocidas y las nuevas amenazas emergentes.

Pinzón de manglar adulto en busca de alimento en el bosque de manglar
Pinzón de manglar adulto, que fue criado en cautiverio en el 2016, en busca de alimento en el bosque de manglar. Foto de: Juan Manuel García, FCD.
Pinzón de manglar adulto alimentando a sus polluelos
Pinzón de manglar adulto alimentando a sus polluelos. Foto de: Juan Manuel García, FCD.

El proyecto del Pinzón de Manglar es un proyecto bi-institucional de la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos en colaboración con el Zoológico de San Diego Zoo y Durrell Wildlife Conservation Trust. El proyecto está financiado por Galapagos Conservation Trust, The Leona M. y Harry B. Helmsley Charitable Trust a través de la International Community Foundation y Amigos de Galápagos, Suiza.

Un pinzón de manglar identificado por sus bandas de color, cinco semanas después de dejar el nido. Este individuo fue infestado con larvas de Philornis cuando era un polluelo. Gracias a las intervenciones de nuestro equipo de campo logró sobrevivir, ahora vuela sano y fuerte en el manglar
Un pinzón de manglar identificado por sus bandas de color, cinco semanas después de dejar el nido. Este individuo fue infestado con larvas de Philornis cuando era un polluelo. Gracias a las intervenciones de nuestro equipo de campo logró sobrevivir, ahora vuela sano y fuerte en el manglar. Foto de: Francesca Cunninghame, FCD.

La Fundaciòn Charles Darwin para las Islas Galápagos, en francés,“Fondation Charles Darwin pour les îles Galapagos”, Association International sans but lucratif ("AISBL"), tiene una oficina registrada en Chaussée de la Hulpe 177 Bte 20 (rez) - 1170, Bruselas, y está registrada bajo un registro de comercio en Bruselas bajo el número 0409.359.103.

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