Turistas en el “Complejo de Humedales”,  Isabela.

Durante el 2016 la Dirección Ejecutiva de la Fundación Charles Darwin en Galapagos identificó la necesidad de expandir la misión de la Fundación en las diferentes islas pobladas del archipiélago. Por esta razón, la FCD cuenta desde Enero del 2017 con un Coordinador de Enlace que ha servido como contacto primario entre la FCD en Santa Cruz con las diferentes instituciones locales, comunidad y turistas en Isabela.

Uno de los primeros pasos fue presentar oficialmente al Coordinador de Enlace a las principales instituciones de Isabela, así como establecer un acuerdo con el Hotel La Casa Marita en el cual se designó un espacio de trabajo para el Coordinador de Enlace en el Hotel; así como un espacio en para el establecimiento de un punto de donaciones que sirve para cubrir gastos y actividades en la isla.

Los resultados del 2017 han sido muy satisfactorios, se han realizado 64 reuniones con instituciones locales, participado en un total 9 eventos de la comunidad (algunos eventos puntuales como el Día de los Humedales y otras eventos más extensos como el vacacional del PNG), así como coordinado actividades y apoyado en tres proyectos de investigación relacionados con aves terrestres y diversas visitas de científicos y donantes.

Reforestación de manglares en las antiguas minas del sector “El Chapín”.
Reforestación de manglares en las antiguas minas del sector “El Chapín”. Foto por: Helene Octobre.

Como parte de las actividades más importantes realizadas por la FCD Isabela en el 2017 se realizó el Evento de Lanzamiento de Bolsos del “Proyecto Pinzón de Manglar”. Este importante proyecto que busca la recuperación del Pinzón de Manglar de Isabela realizó un evento de difusión de sus resultados en la comunidad por medio de charlas y distribución de los bolsos de tela reusables a 163 niños de octavo, noveno y décimo grado de los Centros Educativos Stella Marys, Jacinto Gordillo y Odilo Aguilar (Parte Alta). Además, se empezaron a realizar “Charlas Mensuales” de proyectos de la FCD en Isabela. Para esto, desde Setiembre del 2017, científicos de la FCD brindan charlas de sus proyectos y resultados a los guarda parques y guías del Parque Nacional Galápagos, estudiantes internacionales de la Fundación IOI y miembros de la comunidad.

En este 2018 se están continuando y reforzando las actividades realizadas en el 2017, así como buscando fuentes de financiamiento para empezar a implementar proyectos de investigación y/o comunitarios que han sido identificados como necesidades que la isla y la población requiere para mejorar su sostenibilidad. Hasta el momento se cuentan con propuestas concretas de proyectos relacionadas con educación ambiental y manejo sostenible de agua en la parte alta de la isla.

Charla a la comunidad sobre “Ciencia aplicada en educación ambiental para la conservación de los tiburones en las Islas Galápagos”.
Charla a la comunidad sobre “Ciencia aplicada en educación ambiental para la conservación de los tiburones en las Islas Galápagos”. Foto por: Ernesto Bustamante Velarde / FCD.

Es de vital importancia continuar expandiendo la misión de la FCD en las islas, de manera que la información generada por la ciencia sirvan de base para trazar estrategias de conservación; así como tener proyectos relacionados con sostenibilidad, como parte de acciones complementarias, que permitan asegurar la conservación del ambiente y la biodiversidad de las Galapagos.

Marcha por el Día Mundial del Medio Ambiente.
Marcha por el Día Mundial del Medio Ambiente. Foto por: Ernesto Bustamante Velarde / FCD.

El trabajo de la Fundación Charles Darwin en Isabela depende de nuestros seguidores. Por favor dona hoy.

Manglares en las Galápagos.

Todavía recuerdo mi primer encuentro con la conservación en el Ecuador; tenía 9 años y pasaba por los manglares a las afueras de Guayaquil, en donde un cartel grande decía “Manglar es Vida”. Este era el periodo de auge de la industria camaronera en la costa ecuatoriana, el Ecuador era una de los exportadores de camarón más importantes en el mundo y los ingresos de divisas provenientes de su exportación eran de mucha importancia para la frágil economía nacional.

Pero inevitablemente después del auge vino la caída. El crecimiento no sostenible de la industria camaronera ocurrió a expensas de los bosques de manglar, y para finales de los noventas las pérdidas se encontraban entre un cuarto a un tercio de la cobertura de mangle original. Estos ecosistemas servían de guardería para las larvas de camarón que se criaban en las camaroneras, y la creciente demanda de larvas de camarón por parte de la industria se encontraba con los límites impuestos por un suministro natural de larvas seriamente reducido por la sobrepesca, falta de regulación y la deforestación de manglares. Una de las soluciones por parte de la industria ante esta precaria situación fue invertir en importaciones de larva, y se cree que este fue el vehículo de ingreso del virus de la Mancha Blanca. Esta enfermedad devastó a la industria camaronera, colapsando las exportaciones en más de un 60% en los subsecuentes años y concluyendo en despidos masivos a lo largo de la industria.

Con el colapso de la industria camaronera, la presión sobre los bosques de manglar disminuyó considerablemente, llevando a la deforestación a un pare y evitando futuras perdidas de manglar. Pero los costos socializados de la deforestación, ecológicos y sociales, eran evidentes. Decenas de miles de hectáreas de camaroneras abandonadas ahora eran parte del paisaje de la costa ecuatoriana. Comunidades que dependían de los manglares ahora se encontraban sin sus medios tradicionales y ancestrales de subsistencia. ¿Cuáles fueron las razones para que ocurriera este fenómeno que conllevo a pérdidas económicas y ambientales, y que medidas podemos tomar para que no ocurra en el futuro? Encontrar una respuesta a esta pregunta fue una de las motivaciones y también el enfoque de mi maestría en economía ambiental y cambio climático. A través de esta aprendí que los manglares realmente son vida, siendo uno de los ecosistemas más productivos de la tierra. Un importante porcentaje de las pesquerías mundiales dependen de los manglares de manera directa e indirecta, y también son uno de los bosques más eficientes en capturar y secuestrar carbono de la atmosfera, convirtiéndolos en aliados críticos en la lucha contra el cambio climático. Muchos de estos beneficios, o servicios ecosistémicos, son cruciales para mantener el bienestar humano, pero ya que no son intercambiados en mercados y carecen de un precio visible, son usualmente pasados en alto por tomadores de decisiones, y sistémicamente infravalorados por mercados, lo que conlleva a perdida indiscriminada de manglares y sus servicios ecosistémicos.

Cangrejos rojos y un pelicano pardo en manglares.
Cangrejos rojos y un pelicano pardo en manglares. Foto por: Nicolas Moity / CDF.

Proporcionar de un precio visible a los beneficios de no mercado provistos por los manglares es un aporte clave para evitar más pérdida de este ecosistema, como la experimentada por Ecuador, mi país natal. Durante el año pasado he trabajado en la estación científica Charles Darwin en las islas Galápagos, llevando a cabo la primera valoración de servicios ecosistémicos de manglares en el Parque Nacional Galápagos y el Ecuador, y una de las primeras investigaciones enfocándose en múltiples servicios ecosistémicos en el Pacífico-Este-Tropical. La investigación se centró en 3 servicios ecosistémicos de mayor relevancia para políticas ambientales locales:

  1. El valor del servicio de captura y secuestro de carbono provisto por manglares, en el contexto de políticas de mitigación al cambio climático.
  2. La importancia de los manglares en el mantenimiento de pesquerías en el archipiélago, sobre todo por su rol como guardería y hábitat de especies de alto interés comercial.
  3. El rol vital de los manglares en apoyar al turismo y recreación local, eje principal de la economía Galapagueña.
Pargos entre el sistema radicular de los manglares oceánicos de las Islas Galápagos.
Pargos entre el sistema radicular de los manglares oceánicos de las Islas Galápagos. Foto por: Enric Sala / National Geographic Pristine Seas

Enfocarnos en un grupo tan diverso de beneficios provistos por manglares significó recolectar y analizar grandes cantidades de datos, de carácter económico, biológico y social. Por ejemplo, recolectar datos sobre el carbono en el suelo de los manglares significó tomar muestras en 29 sitios en 6 islas del archipiélago. Así mismo, identificar a las especies de peces dependientes de manglares conllevó realizar censos visuales submarinos en más de 30 bahías con presencia de manglares. Todos los sitios turísticos con actividades recreacionales y presencia de manglares en el Parque Nacional Galápagos (PNG) fueron identificados utilizando Sistemas de Información Geográfica, y cuantificando la cantidad de visitas anuales a estos sitios utilizando las bases del PNG. Ya que los beneficios finales son de carácter social, entrevistamos a pescadores y operadores de turismo para recolectar precios y costos, utilizando paralelamente medidas de bienestar específicamente diseñadas para expresar los beneficios provistos por manglares. Estos grandes esfuerzos de carácter interdisciplinario fueron posibles gracias a la colaboración del personal de la Fundación Charles Darwin, voluntarios visitantes de la universidad de Winsconsin, el PNG, y el instituto Scripps de oceanografía de la universidad de San Diego, y particularmente gracias al apoyo provisto por el Leona M. and Harry B Helmsley Charitable Trust.

Ciencia en acción: muestreo de sedimentos de manglares para mediciones de carbono.
Ciencia en acción: muestreo de sedimentos de manglares para mediciones de carbono. Foto por: Octavio Aburto / FCD.

Nuestros resultados se alinean con estudio similares realizados a lo largo del mundo – lo que aumenta el cuerpo de evidencia confirmando la importancia de los manglares por sus servicios ecosistémicos de alto valor. Las 3690 hectáreas de manglares en las Galápagos contienen más de 770000 toneladas de carbono, valoradas en 10 millones de dólares en posibles créditos de carbono, o más de 100 millones de dólares en daños evitados relacionados con el cambio climático. Nuestros resultados también evidencia que la pesca blanca, una de las más importantes en el archipiélago, es altamente dependiente de los manglares. Más de $900,000 de beneficios netos anuales son atribuibles a especies dependientes de manglares, siendo la más importante el Bacalao de Galápagos, una especie regionalmente endémica y considerada como vulnerable por la lista de especies en peligro de la UICN. Finalmente, los sitios turísticos con recreación dependiente de manglares representan el 47% del total de sitios de visita en el Parque Nacional Galápagos, y el ingreso al sector turístico por las visitas recibidas a estos sitios está valorado en más de $56 millones de dólares anuales.

Nadando con rayas doradas en las bahías con manglares de las islas galapagos.
Nadando con rayas doradas en las bahías con manglares de las islas galapagos. Foto por: Pelayo Salinas de León / FCD.

El siguiente paso es compartir estos resultados con un el público en general. Aunque la deforestación de manglares nunca afectó a las islas Galápagos, y ha estado controlada en Ecuador continental por los últimos 15 años, su principal causante histórico, la industria camaronera, se ha recuperado y ha llegado a nuevos picos de producción. Reforzar los esfuerzos de conservación alrededor de los manglares es necesario para evitar errores del pasado y disminuir el riesgo latente de deforestación. A medida que afrontamos a futuro los retos asociados con el cambio climático, los manglares ciertamente aumentaran en utilidad y valor para las comunidades costeras, y su restauración y reforestación se convierta no solo en una necesidad ecológica sino también en una atractiva medida de adaptación al cambio climático. Personalmente, sueño con el día en que la costa ecuatoriana retorne a su verde manglar original, convirtiéndose otra vez en focos de vida que sostienen biodiversidad y a comunidades resilientes.

Los proyectos de la Fundación Charles Darwin dependen de sus seguidores. Por favor dona hoy.

Un pinzón de manglar macho en peligro crítico.

Escrito con el apoyo de Francesca Cunninghame.
El pinzón de manglar es una especie en peligro crítico que solo se encuentra en un pequeño bosque de manglar en la Isla Isabela (archipiélago de Galápagos) y que actualmente está altamente amenazada por una mosca invasora parásita llamada Philornis downsi. Las larvas de esta mosca comúnmente pueden matar a todos los polluelos de un nido y eso está llevando a esta especie de ave endémica al borde de la extinción. Durante los últimos cuatro años, junto con los socios y colaboradores del proyecto, Francesca Cunninghame y su equipo han estado criando pinzones en cautiverio y las han llevado a su hábitat natural para incrementar la población mundial. Aunque hay menos de 20 parejas reproductoras en las Islas Galápagos, el equipo de pinzón de manglar ha liberado a 39 polluelos a su hábitat e incrementado la población de pinzones de manglar por más 50%. Este año, sin embargo, el equipo tiene planes distintos.

Jorge Jiménez y David Auz tirando las pesas al manglar para poner cuerdas y subir el manglar para acceder a un nido.
Jorge Jiménez y David Auz tirando las pesas al manglar para poner cuerdas, subir y acceder a un nido. Foto por: Tui De Roy.

Aunque los pinzones criados en cautiverio sobreviven a largo plazo en su ambiente natural y algunos se reprodujeron con pinzones silvestres, es siempre mejor reducir la intervención humana y el costo financiero del proyecto. En otras palabras, es mejor que los pinzones de manglar incuben y críen a sus propios polluelos en vez de que los conservacionistas remuevan los huevos de su hábitat, los incuben y los devuelvan a la naturaleza. Entonces, ¿cómo podemos proteger a los pinzones en su bosque de manglar? Un nuevo método a corto plazo involucra el uso de la permetrina (un insecticida a base de crisantemo) está siendo probado en el campo hasta que el equipo de investigación de Philornis downsi encuentre una forma de controlar a la mosca invasora. Científicos básicamente están inyectando este insecticida en la base de los nidos de pinzón para matar a las larvas de la mosca parásita y reduciendo la mortalidad de los pichones.

La parte azul del nido indica dónde se ha puesto permetrina.
La parte azul del nido indica dónde se ha puesto permetrina. Foto por: Francesca Cunninghame.

Científicos como Mariana Bulgarella (Universidad de Victoria) realizaron estudios sobre el impacto de la permetrina (Permcap) en aves paseriformes y Arnold Sullivan (estudiante de PhD en la Universidad de Viena) usó el insecticida con los nidos del pinzón cantor gris de Darwin en la Isla Santa Cruz. Actualmente, no se ha observado un efecto negativo para las aves cuando se inserta la permetrina en la base de nos nidos de pichones. Caso contrario, este ha sido un método muy efectivo de matar las larvas de la mosca Philornis downsi.

Resultados para los pinzones de manglar han sido positivos hasta ahora. Esta temporada, siete pinzones de manglar han emplumado en su hábitat de tres nidos que inicialmente tenían la presencia de Philornis downsi. En estos casos, las inyecciones de la permetrina fueron efectivos en la matanza de parásitos y dejaron que los polluelos se desarrollen de una forma saludable. Adicionalmente, en el 2017, 14 polluelos emplumaron de nidos inyectados, lo que significa que un mínimo de 21 polluelos han emplumado de nidos tratados en el campo durante los últimos dos años.

Sin embargo, sigue siendo una solución a corto plazo, porque hay desafíos relacionados con el acceso a nidos tratados. Científicos deben usar equipo de escalada y unos andamios improvisados para alcanzar los nidos en manglares de 19 metros de altura y usar palos con jeringas para inyectar las bases de nidos. Si es posible, los polluelos son bajados para inspeccionar la presencia del parásito y si se encuentran larvas, son removidos. Para reducir el estrés de manipulación, los polluelos también fueron dados de comer antes de regresar a los nidos. Además, si los nidos están empapados con la permetrina, hay la posibilidad de que los padres abandonen el nido, así que es difícil encontrar el punto medio entre poner el insecticida en el sitio correcto y no poner demasiado. Si no se pone suficiente permetrina o no va en el sitio adecuado, hay la posibilidad de que la mosca Philornis sobreviva y sigua parasitando a los polluelos.

Este palo con jeringa permite inyectar la permetrina en el nido.
Este palo con jeringa permite inyectar la permetrina en el nido. Foto por: Tui De Roy.

Como explicó Francesca Cunninghame,

“Es fabuloso saber que hay un método para proteger a los polluelos de Philornis en el campo. Sin embargo, lo pinzones de manglar en su ecología de anidación en los manglares altos no hacen fácil nuestro trabajo. Hacemos lo mejor que podemos para acceder a los nidos y proteger a los polluelos y creo que todos en el campo están muy emocionados por utilizar estos nuevos métodos. Los pinzones están en una etapa crítica y realmente necesitan conservación intensiva durante la época de reproducción, así que tenemos que intervenir activamente para asegurar que la mayor cantidad sobreviva y emplume.”

Es un desafío trepar los manglares.
Es un desafío trepar los manglares. Foto por: Tui De Roy.

La excursión a Playa Tortuga Negra tardó dos meses con un equipo de cinco personas de parte de la Fundación Charles Darwin con el apoyo logístico de la Dirección del Parque Nacional Galápagos. Debido a la falta de lluvia, lo cual fomenta la reproducción del pinzón de manglar, solo se avistaron 10 parejas de las 18 que usualmente se han identificado en estudios anteriores, pero el hecho de que siete polluelos emplumados y cinco pichones fueron vistos en buena salud significa que fue una temporada exitosa. Lamentablemente, se encontraron algunos nidos que fracasaron: una fue debido al parasitismo de Philornis (la inyección no tuvo éxito en la reducción de parásitos) y tres otros debido a depredación. El equipo se fue del lugar, habiendo inyectado un total de 18 nidos, lo cual esperamos que traerá resultados positivos para la temporada de reproducción.

Junto con San Diego Zoo Global y el Durrell Wildlife Conservation Trust, la FCD está evaluando la efectividad de usar permetrina para ver si este método debería ser usado en la temporada de reproducción del siguiente año. Sin embargo, hasta ahora los resultados han sido muy positivos para los pinzones que se reproducen en el campo “La otra noticia positiva es que vimos a cuatro pinzones criados en cautiverio, incluyendo una hembra del 2016 que crió a tres pichones con un macho del campo” dijo Francesca.

Si te gustaría salvar al pinzón de manglar, que se encuentra al borde de la extinción, por favor dona hoy.

Quedan aproximadamente 20 parejas reproductoras de pinzones de manglar en el mundo. Ayúdanos a conservarlos.
Quedan aproximadamente 20 parejas reproductoras de pinzones de manglar en el mundo. Ayúdanos a conservarlos. Foto por: Tui De Roy.

El Proyecto de Pinzón de Manglar es un Proyecto bi-institucional realizado por la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos en colaboración con San Diego Zoo Global, Durrell Wildlife Conservation Trust y Auckland Zoo. El proyecto de pinzón de manglar está muy agradecido de tener a los siguientes donantes por su apoyo en la temporada de campo del 2018: Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust, Galapagos Conservation Trust, Marguerite Griffith-Jones, GESS Charitable Trust, Decoroom Limited, y Holbeck Charitable Trust, y Friends of the Galapagos Switzerland.

Pudimos explorar el paraíso submarino de Galápagos con Ecoventura.

Este artículo fue coescrito con Salomé Buglass.

Hace aproximadamente un año, se firmó un Memorándum de Entendimiento (MdE) entre la empresa turística Ecoventura y la Fundación Charles Darwin (FCD) en el cual se creó el “Fondo de Educación para la Sostenibilidad de la Biodiversidad” (FESB). En dos de los cruceros de Ecoventura están concediendo la totalidad de los pasajes a la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos para la conservación del archipiélago.

Viaje a bordo el M/V Galápagos Sky

Somos dos biólogos marinos de la FCD que tuvimos el honor de embarcarnos en el primer crucero para el FESB, con el objetivo de dar charlas y conocer mejor la belleza de las islas. Compartimos el crucero junto a 14 huéspedes de: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Suiza e Israel, quienes nos recibieron con los brazos abiertos junto a la tripulación del barco.

Salomé Buglass (izquierda) y Nicolás Moity (derecha) con el pedazo de bolsa plástica que los guías desataron de una tortuga.
Salomé Buglass (izquierda) y Nicolás Moity (derecha) con el pedazo de bolsa plástica que los guías desataron de una tortuga. Foto por: Max Castillo.

Los días se componían de mucho buceo: tres y hasta cuatro inmersiones diarias, donde comprobamos, junto al resto de los huéspedes, los maravillosos efectos de la conservación de la Reserva Marina de Galápagos (RMG) por más de 20 años. Poder conocer Galápagos bajo el agua de esta manera fue una ocasión única para nosotros poder absorber la belleza que este paraíso marino ofrece.

Durante la semana de buceo a bordo en el GalapagosSky, uno puede llegar a ver y apreciar los cambios de ecosistemas y la diversidad endémica que alberga este archipiélago único. Un día te encuentras buceando a lo largo de un arrecife de coral tropical visitados por escuelas masivas de peces y tiburones martillo, y a la mañana siguiente estás nadando en un jardín de algas de agua fría en el que las iguanas marinas se están alimentando.

Un avistamiento de una tortuga marina.
Un avistamiento de una tortuga marina. Foto por: Salomé Buglass.

En las noches abordo, teníamos un espacio para dar charlas científicas donde pudimos explicar el trabajo que hacemos en la FCD para la conservación de la RMG. Los huéspedes se mostraron extremadamente interesados por las charlas y participaban activamente en las mismas junto con los guías naturalistas.

Nicolás Moity dando una charla científica.
Nicolás Moity dando una charla científica. Foto por: Salomé Buglass.

“Me gustaron mucho las charlas, fue muy interesante. ¡Ansío ver las siguientes!”
— dijo Jan, uno de los huéspedes del Sky.

Uno de los temas de las charlas fue sobre el Proyecto de Investigación de las Montañas Submarinas que estamos llevando a cabo en la FCD desde el 2015, en la que ambos estamos involucrados. Las montañas submarinas son estructuras verticales que emergen del fondo del océano, pero no alcanzan a sobresalir del nivel mar. Nuestra investigación está dedicada a caracterizar por primera vez la biodiversidad y la ecología de estas montañas, que se encuentran entre las profundidades de 300-3400 m.

También se habló del proyecto DiveStat, un proyecto sobre turismo de buceo sostenible en la RMG, que en 2016 fue financiado por fondos donados de Ecoventura. Después de dos años pudieron ver los productos del proyecto y hoy, gracias a este generoso fondo de Ecoventura, DiveStat se ha convertido en el referente de monitoreo de turismo marino no sólo en la RMG sino también en la región.

La excursión también nos llevó a las islas remotas de Darwin y Wolf, donde vimos escuelas de tiburones martillo.
La excursión también nos llevó a las islas remotas de Darwin y Wolf, donde vimos escuelas de tiburones martillo. Foto por: Nicolás Moity.
Explorando el coral negro.
Explorando el coral negro. Foto por: Nicolás Moity.
Un caballo de mar en el oeste del archipiélago.
Un caballo de mar en el oeste del archipiélago. Foto por: Nicolás Moity.

“Me siento tan afortunada y privilegiada de estar en este barco con ustedes porque de otra forma habría venido, buceado y me habría ido sin saber nada, sin darme cuenta de los problemas de conservación de Galápagos”
— dijo Alessia, una de los huéspedes del Sky.

El apoyo de Ecoventura con este fondo será fundamental para dar continuidad al trabajo de investigación de la FCD y del Parque Nacional Galápagos. Para más información sobre esta operadora de turismo y para reservar un viaje a las Islas Galápagos junto a uno de nuestros científicos, por favor visite la página web de Ecoventura.

Los pasajeros y tripulación, junto con Nicolás Moity y Salomé Buglass.
Los pasajeros y tripulación, junto con Nicolás Moity y Salomé Buglass. Foto por: José Bravo.

La FCD depende completamente de la generosidad de nuestros donantes. Por favor dona hoy.

La Fundaciòn Charles Darwin para las Islas Galápagos, en francés,“Fondation Charles Darwin pour les îles Galapagos”, Association International sans but lucratif ("AISBL"), tiene una oficina registrada en Drève du Pieuré 19, 1160, Bruselas, y está registrada bajo un registro de comercio en Bruselas bajo el número 0409.359.103.

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