El arco de Darwin.

Cumpliendo el sueño de todo biólogo, empecé a trabajar en la estación de investigación de la Charles Darwin Foundation por las islas Galápagos en Marzo de 2017. Recién llegando, en la segunda semana de mi nuevo trabajo, nos subimos a la Queen Mabel y nos fuimos por una semana de trabajo de campo en las islas del norte del archipiélago: Darwin y Wolf. ¡Bienvenida a Galápagos!

¿Por qué Galápagos?

Las islas Galápagos se convirtieron en una reserva marina en 1998, dando la oportunidad a este archipiélago de tener menos impacto y ser más parecido a lo que era antes del asentamiento humano. Aunque encontrar el equilibrio es un gran reto, la comunidad local entiende la importancia de proteger los recursos naturales de las islas porque esto es el principal atractivo para el turismo que es la actividad económica más importante. Este archipiélago protegido es uno de los ejemplos de una relación productiva entre el humano y la naturaleza. Hay esperanza.

Los tiburones son in recurso pesquero muy importante a nivel mundial porque son una fuente de proteína y porque sus aletas son el ingrediente principal sopa ‘de lujo’ en países asiáticos. Esta pesca ha reducido las poblaciones de muchas especies de tiburones y rayas en las últimas décadas. Sin embargo, los tiburones se han convertido en un atractivo turístico muy importante en muchos lugares del mundo, particularmente donde se hace buceo SCUBA como en las islas Galápagos. Por esto, ahora se reconoce que un tiburón vale mucho más vivo que pescado y gracias al esfuerzo de muchos científicos, conservacionistas y de la comunidad, los tiburones están protegidos en las islas. Por esta importancia de los tiburones para el turismo de las Galápagos, las islas de Darwin y Wolf fueron declaradas santuario por el gobierno ecuatoriano en 2016 que fue creado para proteger los ecosistemas clave que mantienen la mayor biomasa de tiburones del mundo, según este estudio de científicos de la Fundación. Con suerte, este santuario puede realmente ofrecer un refugio a las poblaciones de tiburones para recuperarse de la sobrepesca que ocurre a su alrededor.

 

Escuela de tiburones martillo en Darwin & Wolf.
Escuela de tiburones martillo en Darwin & Wolf. Foto por: Pelayo Salinas de León / FCD.

El equipo del proyecto de tiburones que ahora lidera el Dr. Pelayo Salinas-de-León ha estado monitoreando tiburones en Galápagos por varios años con el objetivo de entender el rol de este archipiélago como hábitat clave en el ciclo de vida de tiburones.

“Estas islas son un ecosistema esencial que probablemente conecte poblaciones de tiburones migratorios entre las islas y la costa continental de la región del Pacifico Oriental Tropical y esta información es muy importante para entender el rol de la Reserva Marina de Galápagos protegiendo las poblaciones amenazadas de tiburones”
dijo el Dr. Salinas de León.

Dos o tres veces al año, el equipo de tiburones se embarca en un viaje a las islas del norte de Galápagos que están ya en el medio del Océano Pacifico. El objetivo de este viaje es monitorear las poblaciones de tiburones y peces pelágicos, para eventualmente entender el impacto de este nuevo santuario en las poblaciones de tiburones.

El equipo al que me uní en marzo estaba formado por científicos y colaboradores de varios lugares y con una variedad de experiencia que hizo este viaje aún más interesante.

Parte del equipo en el barco Queen Mabel.
Parte del equipo en el barco Queen Mabel. Foto por: Patricia Marti Puig / FCD.

Dos investigadores senior de la Fundación Charles Darwin, Dr Patricia Marti Puig experta en corales e invertebrados de aguas profundas y Dr José Marin Jarrín experto en pesquerías y coordinador de ciencias se unieron a la expedición. También estuvieron presentes la coordinadora de salidas de campo Salomé Buglass y el coordinador del Programa de Recursos Marinos del Parque Nacional Galápagos, Harry Reyes, y un colaborador externo de la University of British Columbia experto en modelaje de pesquerías y cambio climático Dr Tyler Eddy. Esta mezcla de científicos fue para mi la mejor introducción a Galápagos y al gran trabajo que se hace la Fundación.

Parte del equipo dentro del barco Queen Mabel.
Parte del equipo dentro del barco Queen Mabel. Foto por: Florencia Cerutti / FCD.

¿Cómo monitoreamos tiburones? ¡Filmando!

En estos viajes, usamos dos tipos de estructuras con cámaras para filmar: cámaras remotas con carnada (Baited Remote Underwater Videos, BRUVs) y cámaras llevadas por un buzo (Diving Operated Videos, DOVs). Básicamente, las BRUVS son cámaras montadas en una estructura de metal, con boyas para que flote a media agua, con un peso abajo para que la mantenga en posición, y con un tubo con carnada. Los DOVS son cámaras montadas en una estructura de metal más pequeña que un buzo lleva durante un buceo de 25 minutos a 20 metros. Ambos son métodos para hacer censos visuales bajo el agua, pero en este caso, el científico puede ‘revisitar’ el lugar con los videos para tener datos más exactos. En este viaje se usan dos cámaras en cada estructura y se llaman stereo-BRUVS y stereo-DOVS, estas dos cámaras permiten tomar medidas de los peces usando un programa de computadora creado para este análisis. Con las medidas de peces, se puede calcular biomasa que es la masa total de tiburones por metro cuadrado.

Desplegando stereo-BRUVs (derecha) y un buzo con un stereo-DOV durante un transecto submarino (izquierda).
Desplegando stereo-BRUVs (derecha) y un buzo con un stereo-DOV durante un transecto submarino (izquierda). Foto por: Pelayo Salinas de León / FCD.
Equipo preparando los BRUVs y cargando un zodiac.
Equipo preparando los BRUVs y cargando un zodiac. Foto por: José Marin Jarrín / FCD.

Navegando a bordo del Queen Mabel, nos tomó más o menos 24 hrs en llegar lentamente a nuestro destino (y otras 24 hrs en regresar) y durante 5 días instalamos BRUVS en ocho sitios alrededor de cada isla. También hicimos siete transectos con DOVS durante buceos en cada isla. El equipo está actualmente analizando unas 24 horas de videos tomados con las BRUVS y unas 5 horas de videos tomados con las DOVS. Esperamos tener resultados de varios años de datos área el año que entra. Estos resultados servirán para entender como tiburones usan las islas oceánicas de Darwin y Wolf como hábitats clave en su ciclo de vida y para entender el impacto del cambio climático en las poblaciones de tiburones.

El barco Queen Mabel.
El barco Queen Mabel. Foto por: Florencia Cerutti / FCD.
Ana Moya, miembro del equipo de tiburones, analizando BRUVs.
Ana Moya, miembro del equipo de tiburones, analizando BRUVs. Foto por: Florencia Cerutti / FCD.

Pero además de la parte científica de este viaje...

‘Este lugar nunca deja de sorprenderme con tanta vida marina que veo alrededor de mi barco cada vez que vengo’ dijo Vico, el capitán del Queen Mabel. Efectivamente, tuvimos la oportunidad de ver muchísima vida marina alrededor de las islas! Como lobitos marinos jugando con los buzos durante los transectos, muchísimas aves anidando en los acantilados de las islas, una manada grandísima de delfines con la que jugamos en las zodiaks, y aletas de orcas y pez luna en superficie.

Una fragata sobre la Isla Darwin.
Una fragata sobre la Isla Darwin. Foto por: Patricia Marti Puig / FCD.
Delfines acompañando al Queen Mabel.
Delfines acompañando al Queen Mabel. Foto por: Salomé Buglass / FCD.

¡Estos fueron mis primeros buceos en las islas Galápagos y vaya que fue un gran viaje! Es impresionante ver la naturaleza así, todavía con tanta vida y poco impacto humano. Realmente motiva a querer entender mejor estos ecosistemas asilados y definitivamente da esperanza de que podemos tener impacto positivo con nuestro trabajo como científicos. Y claro, ¡ahora estoy impaciente esperando el siguiente viaje a este hermoso lugar! Pronto, pronto.

Feliz en la Isla Darwin.
Feliz en la Isla Darwin. Foto por: Salomé Buglass / FCD.

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Equipo de Galápagos Verde 2050 transplantando las cinco plántulas de G. leucantha var. leucantha.

Registros históricos que datan de los años 1970 y 1980 indican que el número poblacional de Galvezia leucantha var. leucantha en la Isla Isabela ha ido disminuyendo drásticamente en las últimas décadas (Tye & Jäger, 2000; Guzmán et al., 2016). Esto, se cree, es el resultado del alto nivel de herbívora de animales introducidos como las cabras y las ratas, que depredan sus plántulas (Wiggins & Porter, 1971; León-Yánez et al., 2011).

En el año 2007 se recogió evidencia que indicaba que la población de G. leucantha en la Isla Isabela estaba compuesta de únicamente seis individuos. 

Debido a la gravedad de esta situación, en el año 2017, la Fundación Charles Darwin, a través del proyecto Galápagos Verde 2050 (GV2050), inició las actividades de restauración de la población de Galvezia en la isla Isabela. Esta iniciativa nació con la recolección de semillas y la extracción de estacas de los últimos cinco individuos sobrevivientes de esta población.

Los primeros intentos por reproducir la especie ex situ, usando técnicas convencionales para germinación de semillas no fueron exitosas. Sin embargo, al realizar un ensayo de germinación piloto en cajas petri con láminas de algodón (a manera de sustrato), se obtuvo las primeras plántulas de G. leucantha var. Leucantha. Las dificultades encontradas para obtener las plántulas fueron varias. Al reducido número de individuos adultos en estado natural se sumó la baja fertilidad de las semillas. Esto fue evidente, pues de las 30 semillas utilizadas en el experimento, únicamente nueve germinaron. Estas semillas germinadas fueron transplantadas a bandejas de germinación con sustrato inerte, en cantidad suficiente para facilitar su desarrollo radicular. Las plántulas germinadas permanecieron en las bandejas de germinación por un lapso de 35 días. Tanto la fase experimental como la preparación del protocolo de este proceso fue llevado a cabo por Micaela Solís, Asistente de Investigación del Galapagos Verde 2050.

Primera plántula germinada.
Primera plántula germinada. Foto por: Micaela Solís.

Durante el proceso de transplante de las nueve plántulas, solo cinco sobrevivieron. Estas cinco plántulas fueron rigurosamente supervisados por cuatro meses y pasaron por un proceso de adaptación bajo condiciones similares a los que encuentran en su hábitat natural. Durante su desarrollo se procedió a realizar un nuevo trasplante esta vez a macetas con mayor cantidad de sustrato y a la edad de siete meses se observó los primeros botones florales, lo cual fue un indicador fenológico de que las cinco plántulas estaban listas para su transporte a su hábitat natural.

Último transplante de cinco G.leucantha var. leucantha antes de transportarlos al Norte de Isabela. Foto por: Particia Jaramillo.
Último transplante de cinco G.leucantha var. leucantha antes de transportarlos al Norte de Isabela. Foto por: Particia Jaramillo.

Solamente cinco plántulas sobrevivieron y se desarrollaron durante cuatro meses, tiempo durante el cual fueron sometidas a un proceso de adaptación a condiciones similares a las de su hábitat natural en Isabela Norte. Todo este proceso fue posible gracias al esfuerzo y dedicación de todo el equipo del proyecto Galápagos Verde 2050, bajo la supervisión de Micaela Solís y María Guerrero (Voluntaria Profesional de la Universidad de Málaga).

Posteriormente, para poder movilizar las plántulas entre islas fue necesario seguir los protocolos de bioseguridad y cuarentena establecidos para el Parque Nacional Galápagos. Para ello, se contó con la supervisión y apoyo de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) y la Agencia de Bioseguridad para Galápagos (ABG). Finalmente, el 19 de marzo del 2018, gracias al apoyo de Lindblad Expeditions, a bordo de su embarcación Endeavour II, se transportaron las cinco primeras plántulas de la sub especie endémica de la isla Isabela: G. leucantha, nacidas ex situ, hacía Playa Tortuga Negra, en la Isla Isabela.

Transporte de las plántulas hacía Playa tortuga Negra, apoyados por Lindblad Expeditions en su embarcación Endeavour II.
Transporte de las plántulas hacía Playa tortuga Negra, apoyados por Lindblad Expeditions en su embarcación Endeavour II. Foto por: Ma. Lorena Romero.
Aplicación de tecnología hidrogel en una de las plántulas.
Aplicación de tecnología hidrogel en una de las plántulas. Foto por: Ma. Lorena Romero.

En la mañana del 20 de marzo del 2018, las cinco plántulas fueron sembradas utilizando para ellos tecnologías ahorradoras de agua (i.e., Groasis e Hidrogel). De esta manera se pretende incrementar sus posibilidades de sobrevivencia. De esta manera su cumplió un primer gran paso para cumplir con el objetivo de restaurar la población de G. leucantha var. leucantha , en la isla Isabela.

El proyecto Galápagos Verde 2050 de la Fundación Charles Darwin es implementado conjuntamente con la Dirección del Parque Nacional Galápagos. Este proyecto se financia gracias al invaluable apoyo de COmON Foundation, The Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust y BESS Forest Club.

Una de las cinco plántulas sembradas para la restauración ecológica de G. leucantha  var. leucantha cerca de Playa tortuga negra, Isabela norte.
Una de las cinco plántulas sembradas para la restauración ecológica de G. leucantha var. leucantha cerca de Playa tortuga negra, Isabela norte. Foto por Paul Mayorga.

Bibliografía:

Guzmán, B., Heleno, R., Nogales, M., Simbaña, W., Traveset, A. & Vargas, P. 2016. Evolutionary history of the endangered shrub snapdragon (Galvezia leucantha) of the Galápagos Islands. Diversity and Distributions, 1-14

León-Yánez, S., Valencia, R., Pitman, N., Endara, L., Ulloa, C. & Navarrete, H.(eds).2011. Librorojo de las plantas endémicas del Ecuador 2ª edición. Publicaciones del herbario QCA, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, pp. 779.

Tye, A. & Jäger, H. 2000. Galvezia leucantha subsp. Porphyrantha (Scrophulariaceae), a new shrub snapdragon endemic to Santiago Island, Galápagos, Ecuador. Novon, 10: 164-168.

Wiggins, I.L. & Porter, D.M. Flora of the Galápagos Islands. (Stanford University Press, Stanford, CA, 1971).

Recibimiento de estudiantes de Galápagos en la Isla Haha-jima del archipiélago de Ogasawara en Japón.

La Fundación Charles Darwin (FCD), con el apoyo del Instituto de Boninología, la Asociación Japonesa para Galápagos (JAGA) y varios colaboradores y autoridades de Japón, hicieron posible la ejecución de un intercambio de cuatro estudiantes del archipiélago de Galápagos para visitar el Archipiélago de Ogasawara en Japón, un Patrimonio Natural de la Humanidad desde el 2011. Ogasawara es un archipiélago de alrededor de 30 islas, cuya isla más grande es similar al tamaño de la Isla Floreana en Galápagos con una población de aproximadamente 2500 habitantes. Son islas de origen volcánico ubicadas al Sur de la ciudad de Tokio a una distancia de 1000Km.

Para que este intercambio sea posible, la Asociación Japonesa para Galápagos y autoridades de Japón se apoyaron en la Fundación Charles Darwin para canalizar el proceso de selección de estudiantes que viajaron a Ogasawara del cual fueron elegidos los jóvenes que visitaron Japón.

Durante la visita a Japón los estudiantes aprendieron acerca de la comunidad y cultura, así como de los retos que enfrentan para la conservación las islas de Ogasawara. Los jóvenes de Galápagos tuvieron la oportunidad de conocer autoridades de las islas y de Tokio así como a varios investigadores, profesores y estudiantes, con quienes compartieron alrededor de tres semanas de intensas jornadas que coincidieron también con actividades a lo largo de este año para la Conmemoración de los 100 años de relaciones diplomáticas entre el Estado Ecuatoriano y Japón. Es de interés de la municipalidad de Ogasawara, la Gobernación de Tokio, la FCD y de nuestros colaboradores en Japón, el mantener este programa a largo plazo.

Roberto León, del Colegio Jacinto Gordillo en la Isla Isabela compartió con nosotros su experiencia luego de la visita: “Estoy realmente emocionado de haber ido a Japón, será un viaje inolvidable. Me encantó conocer tantas personas amables, divertidas y puntuales, compartir con ellos fue único, sentí como si fuesen parte de mi familia. Me agradó también viajar a las islas de Ogasawara, fue interesante ver cómo ellos protegen y cuidan el sitio donde viven así como la convivencia entre la comunidad y la naturaleza”.

A finales del mes de agosto recibiremos a un grupo de estudiantes de Ogasawara, quienes compartirán tiempo y experiencias con autoridades, estudiantes locales, y comunidad.

La golondrina de Galápagos es un ave endémica en peligro. Este individuo y su nido fue observado el 30 de abril 2017.

La golondrina de Galápagos (Progne modesta) es una especie endémica, es decir, que solo se la encuentra en el archipiélago. Por sus números bajos está categorizada como una especie en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sin embargo, muy poco se conoce sobre su biología e historia natural, incluyendo las amenazas para su conservación.

Una prioridad de la Fundación Charles Darwin (FCD) y la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) es determinar si esta ave es afectada por la mosca invasora, Philornis downsi, una de las mayores amenazas para aves terrestres del archipiélago. Actualmente, la mosca está amenazando a 18 especies de aves terrestres endémicas y un ave nativa, ya que sus larvas se alimentan de la sangre de pichones y pueden causar la muerte.

La mosca Philornis downsi en el laboratorio de la ECCD.
La mosca Philornis downsi en el laboratorio de la ECCD. Foto por: Sam Rowley / FCD.

Ubicar los nidos de la golondrina, no obstante, no es nada fácil dado a que hace nidos en acantilados frente al mar. Como algunos de estos lugares son sitios turísticos, en 2014 se pidió la ayuda de guías naturalistas en buscar y reportar nidos. En marzo de 2017, varios guías reportaron haber visto un nido con polluelos en Caleta Tagus (oeste de la Isla Isabela). Al siguiente mes, ornitólogos de la Estación Científica Charles Darwin (ECCD) fueron al sector para verificar el avistamiento. Encontraron dos nidos en construcción y un nido con un huevo en incubación. Este año, los científicos regresaron al lugar y con la ayuda de tripulantes de un barco de la DPNG, colectaron el nido inactivo para analizarlo.

Presencia de Philornis downsi en el nido.
Presencia de Philornis downsi en el nido. Foto por: David Anchundia / FCD.

Los ornitólogos encontraron 13 pupas de Philornis downsi en el nido de esta golondrina, lo cual es alarmante. Como explicó el investigador David Anchundia,

“no solo es preocupante la confirmación que esta mosca parasite a esta ave, pero también es sorprendente que esta mosca logre encontrar nidos y sobrevivir en condiciones más extremas, como las de una grieta en un acantilado frente al mar”.

Acantilado y cueva donde se encontró el nido a pocos metros del mar.
Acantilado y cueva donde se encontró el nido a pocos metros del mar. Foto por: David Anchundia / FCD.

La FCD, en colaboración con la DPNG, planifican revisar más nidos de golondrina de Galápagos para evaluar el impacto de Philornis downsi. Los reportes de los guías naturalistas serán vitales para seguir investigando. Además, está planificado determinar si Philornis downsi parasita otras aves en este hábitat.

Gaviotín pardo (Anous stolidus galapagensis) anidando con un huevo a cuatro metros del nido colectado.
Gaviotín pardo (Anous stolidus galapagensis) anidando con un huevo a cuatro metros del nido colectado. Foto por: David Anchundia / FCD.

Este trabajo urgente depende completamente del apoyo de nuestros seguidores. Con tu donación, nuestro equipo podrá encontrar más información sobre el impacto de Philornis downsi en las aves de Galápagos y buscar mecanismos para protegerlas.

Golondrina de Galápagos cazando.
Golondrina de Galápagos cazando. Foto por: David Anchundia / FCD.

La Fundaciòn Charles Darwin para las Islas Galápagos, en francés,“Fondation Charles Darwin pour les îles Galapagos”, Association International sans but lucratif ("AISBL"), tiene una oficina registrada en Drève du Pieuré 19, 1160, Bruselas, y está registrada bajo un registro de comercio en Bruselas bajo el número 0409.359.103.

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