Tibu- Embajadores, custodios de Galápagos y guardianes de su conservación.

Tibu-Embajadores en playa Tortuga Bay.

Entusiasmo, energía y buena actitud son las características más evidentes con las que puedo describir a los/as jóvenes que forman parte del grupo “Tibu-Embabajores”, el Club de Ciencias de la Fundación Charles Darwin (FCD). Este es un proyecto de educación no formal que tiene como objetivos: brindar un espacio de aprendizaje a estos jóvenes sobre varias temáticas relacionadas con los socio-ecosistemas de las islas; desarrollar habilidades y destrezas; y aplicar estos conocimientos en la comunidad de la que son parte.


Los/as Tibu-Embajadores (conocidos como ‘Tibus’) están conformados por chicos/as de la comunidad de la isla Santa Cruz, con edades de 11 a 17 años, que coinciden en su interés y voluntad de apoyar a la conservación de las islas Galápagos, lo que, sin duda hacen desde este grupo.


Tuve la gran oportunidad de trabajar con los Tibus y efectuar salidas de campo a la playa de Tortuga Bay para realizar el monitoreo de anidación de tortugas marinas, actividad que desarrollan el Ecology Project International (EPI) y la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) durante la época reproductiva de estas especies. A continuación, quiero compartirles mi experiencia que desborda de alegría, deseos de aprender y ayudar.

Finalizando una salida de campo en la playa Tortuga Bay.
Finalizando una salida de campo en la playa Tortuga Bay. Foto de: Camila León, Club Mola Mola.

La hora de encuentro para las primeras salidas fue a las 06h45 de la mañana en la caseta de entrada hacia la playa. Era fundamental llevar agua, bloqueador solar, alcohol y mascarilla (por los protocolos de bioseguridad).  Aquí, el personal de EPI, nuestra investigadora Anne Guezou, los Tibus y yo hicimos una dinámica para conocernos. Este fue un paso importante porque yo no conocía a los Tibus, ni ellos al equipo de EPI, formado por Lady Márquez, Sebastián Pilla y Erik Ojeda. Adicionalmente, se impartieron indicaciones y detalles de la actividad que realizaríamos.

Lady Márquez de EPI explicando normas de bioseguridad a los Tibu-embajadores.
Lady Márquez de EPI explicando normas de bioseguridad a los Tibu-embajadores. Foto de: Leslie León, FCD.

La caminata hasta la playa fue amena porque entre todos conversábamos y así fuimos conociéndonos un poco más. Una vez que llegamos a la playa, era el turno de Anne, quien nos dio una charla sobre micro plásticos y una corta inducción para poder hacer un pequeño monitoreo de micro plásticos en los diferentes transectos de la playa. Formamos grupos para que los tibus trabajen en esta actividad e identificamos los distintos tipos de esta basura y recolectamos muestras, para luego llevar al laboratorio para su análisis.

Sebastián Pilla voluntario de EPI y de la DPNG, junto a los Tibus analizando micro plásticos, playa Tortuga Bay.
Sebastián Pilla voluntario de EPI y de la DPNG, junto a los Tibus analizando micro plásticos, playa Tortuga Bay. Foto de: Leslie León, FCD

Posteriormente, el equipo de EPI dio una introducción sobre la actividad de anidación de las tortugas marinas. Explicaron cómo reconocer los nidos de tortuga y también formas para protegerlos. Los Tibus, atentos como siempre, se pusieron manos a la obra y construyeron una barrera con tubos y soga para cercar el nido y así evitar que éste sea pisoteado por accidente. Finalmente, para terminar con la actividad, realizamos el conteo de los nidos y el registro respectivo de lo encontrado. Luego iniciamos el retorno a Puerto Ayora, siendo aproximadamente las 10h30 de la mañana.

Delimitando un nido fresco, los tibus se distribuían cargos.
Delimitando un nido fresco, los tibus se distribuían cargos. Foto de: Leslie León, FCD.

Después de varias semanas yendo a Tortuga Bay para monitorear los nidos protegidos y colocar cercas protectoras en nuevos nidos, era hora de revisar si las tortuguitas dentro de éstos, habían eclosionado exitosamente y esta actividad ya no se realiza por la mañana sino al finalizar la tarde.
Como en las demás salidas, el punto de encuentro fue la caseta de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) a las 15h15, ahora lo que no podía faltar era el repelente contra insectos, pues nuestra actividad se extendería hasta la noche y los mosquitos harían “feria” con nosotros, si no íbamos precavidos. Antes de las 16h00 todo el equipo ya estaba en la playa, y mientras daban las 17h00 hicimos la actividad de micro plásticos, ya que no podíamos excavar nidos mientras los bañistas se encontraran en este sector.

Huevos eclosionados de un nido. Se cuentan huevos fértiles e infértiles.
Huevos eclosionados de un nido. Se cuentan huevos fértiles e infértiles. Foto de: Leslie León, FCD

Una vez que los visitantes salieron, formamos grupos para excavar de uno a dos nidos y verificar el estado de los huevos. Se los cuenta, se verifica el posible motivo de no eclosión y se toma datos de toda la información recolectada. Es importante mencionar que esto lo hacemos cuando ha transcurrido el tiempo suficiente para que los huevos incuben y que las tortuguitas eclosionen y emerjan del nido hacia el mar. En este punto, nosotros únicamente verificamos cuántas tortuguitas posiblemente nacieron. Sin embargo, la vida nos tenía preparada una gran sorpresa.
En una de las salidas, mientras excavábamos para nuestro conteo de los huevos eclosionados, encontramos tortuguitas recién nacidas en el nido, suponemos que intentaron salir, pero como fueron días de mucha lluvia, probablemente quedaron atrapadas. En ese momento, nosotros llegamos justo a tiempo, removimos un poco la arena para que puedan salir del nido. Luego de eso, las tortuguitas siguieron su rumbo, solas, y fueron hacia el mar. Ahora pienso ¿cómo podría definir esta experiencia? Y la respuesta es: ¡¡¡increíble!!! Haber visto tortugas bebés, recién nacidas, ir hacia el mar fue emocionante. Aún más, entender la perfección de la naturaleza me motiva a amar mucho más mi entorno y aumentó mis deseos de seguir cuidando estas islas que me han dado tanto.

Tortuguitas bebés saliendo del nido hacia la orilla.
Tortuguitas bebés saliendo del nido hacia la orilla. Foto de: Leslie León, FCD

Sin embargo, no solo debo contarles lo lindo de esta experiencia. También hay cosas tristes que es importante mencionar, pues es parte de los procesos que se dan en la naturaleza y del ciclo de vida de especies como las tortugas marinas.
Pues sí, mientras todos estábamos felices porque más de 40 tortuguitas habían llegado de manera exitosa al agua, y sentíamos que lo habían logrado, llegó una bandada de aves marinas que sobrevolaron el sitio y las depredaron. Al final, no pudimos saber cuántas tortuguitas sobrevivieron. Lo que sí supimos es que solamente podíamos ser testigos del evento, pero que no podíamos intervenir en un ciclo triste pero natural.

¿Sabían qué? De todos los huevos depositados en las playas cada año sobrevive menos del 60%, y de cada 1000 tortugas que nace solo una llegará a la adultez. Esto se debe a que mientras las tortugas bebés van en busca de la orilla para iniciar su viaje por el océano hay muchos factores naturales y antropogénicos que pueden interferir y evitar que este proceso natural se lleve a término exitosamente, uno de ellos las aves marinas que son depredadores de las tortugas marinas.
Durante esta temporada, los Tibus participaron de 9 salidas a Tortuga Bay, para monitorear los nidos de tortugas marinas. Las salidas se realizaron entre los meses de marzo a mayo. Sin lugar a duda estas actividades son muy importantes dentro de los programas de Educación No Formal que desarrollan los Tibus. En estas salidas, se comparte conocimientos sobre las tortugas marinas, se promueve el desarrollo de mayor sensibilidad sobre sus amenazas y el uso de herramientas de aprendizaje científico para los/as jóvenes.
Para conocer y amar a nuestro hogar, Galápagos, es importante que nos sintamos custodios del lugar en el que vivimos, empoderándonos y contribuyendo con todo lo que sabemos y podemos, para la conservación de este mágico lugar, que siempre nos sorprende con nuevos hallazgos y buenas noticias.
Cuidemos Galápagos, a sus especies; tomemos como ejemplo a estos jóvenes, quienes, a su corta edad, se han ‘puesto la camiseta de su lugar de nacimiento’ y han tomado la decisión de ser parte del cambio a través de estas actividades de educación ambiental y de ciencia ciudadana.
Quiero agradecer a Juan Sebastián Torres e Isabel Grijalva por la oportunidad de vivir esta nueva y enriquecedora experiencia; a Anne Guezou, por todos los conocimientos impartidos sobre micro plásticos (un tema que desconocía); a Lady Márquez, Sebastián Pilla y Erik Ojeda de EPI y de la DPNG por sus aportes sobre tortuga verde. Y a mis Tibus, por la entrega y amor que ponen a cada actividad.

Los Tibu-Embajadores junto al equipo de EPI y de la DPNG regresando de una salida a la playa Tortuga Bay.
Los Tibu-Embajadores junto al equipo de EPI y de la DPNG regresando de una salida a la playa Tortuga Bay. Foto: Camila León, Club Mola Mola

 

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