El conocimiento local se une a la ciencia global:
el primer genoma completo de un pepino de mar en peligro de extinción impulsa la conservación marina en Galápagos
el primer genoma completo de un pepino de mar en peligro de extinción impulsa la conservación marina en Galápagos
Galápagos, Ecuador, 4 de febrero de 2026 | Científicos han completado el primer mapa genético completo del pepino de mar café, una especie en peligro de extinción. Este avance ofrece nuevas y poderosas herramientas para protegerla y gestionar su recuperación en un océano que cambia rápidamente. El estudio, publicado en la revista Scientific Data, representa un paso clave para la conservación marina en Galápagos y en todo el Pacífico Este Tropical.
La investigación fue liderada por Jaime Ortiz, galapagueño y candidato a doctorado en la Universidad de Cornell, en colaboración con científicos de la Fundación Charles Darwin (FCD), con el apoyo de una subvención de Revive & Restore. El trabajo presenta el primer genoma completo y de alta calidad de un pepino de mar en peligro de extinción a nivel mundial.
“Para mí, este trabajo es profundamente personal”, señaló Jaime Ortiz, autor principal del estudio. “Al ensamblar el genoma del pepino de mar café, ahora contamos con una imagen detallada de cómo funciona esta especie a nivel molecular. Esto nos permite estudiar la diversidad genética, la adaptación y la resiliencia de formas que antes no eran posibles, y usar ese conocimiento para apoyar su conservación a largo plazo, en beneficio tanto de la naturaleza como de las personas que dependen de ella”.
Un recurso pesquero clave en Galápagos
El pepino de mar café (Isostichopus fuscus) cumple un rol fundamental en los ecosistemas marinos al reciclar nutrientes en el fondo marino y aportar beneficios clave a los arrecifes rocosos y de coral, ayudando a mantener hábitats oceánicos saludables. También tiene una importante relevancia económica, ya que sustenta un mercado global valorado en alrededor de USD 3 millones anuales, con la mayor parte de la producción exportada a China. Tras décadas de sobrepesca a lo largo de la costa del Pacífico, desde México hasta Ecuador, las poblaciones colapsaron en gran parte de su distribución.
Excepto en Galápagos, en donde los pepinos de mar café se han recuperado y se extraen legalmente bajo un sistema de pesca artesanal estrictamente regulado. Este enfoque se basa en la ciencia y en un monitoreo continuo, y la pesca solo se autoriza cuando las poblaciones se han recuperado lo suficiente.
De los datos a la acción de conservación
Lo que hace especialmente relevante a este estudio es cómo fortalece la conservación y la gestión más allá del monitoreo tradicional. El genoma anotado a nivel cromosómico permite a científicos y gestores seguir la diversidad genética entre poblaciones, detectar señales tempranas de estrés asociadas a la sobrepesca o al cambio climático, e identificar áreas donde las poblaciones pueden estar en riesgo. Esta información puede utilizarse para establecer límites de pesca basados no solo en el tamaño poblacional, sino también en la diversidad genética y el potencial adaptativo.
Este genoma de referencia sienta las bases para procesos de recuperación y repoblamiento basados en evidencia científica. Al identificar diferencias genéticas asociadas con la supervivencia, el crecimiento y la tolerancia ambiental, los gestores pueden priorizar individuos y poblaciones con mayores probabilidades de sobrevivir, adaptarse y persistir a largo plazo, aumentando así las posibilidades de una recuperación exitosa.
“Los modelos basados en ciencia son esenciales para tomar decisiones informadas sobre los recursos marinos”, afirmó Jorge Ramírez, coinvestigador principal del Programa de Pesquerías Sostenibles de la Fundación Charles Darwin. “Herramientas genéticas como este genoma nos permiten pasar de indicadores de corto plazo a una comprensión más profunda de la salud poblacional. Igual de importante, esta ciencia respalda la gestión colaborativa con las comunidades pesqueras, ayudando a crear soluciones que funcionen tanto para las personas como para la naturaleza”.
Desde la perspectiva de la gestión, el estudio fortalece la base científica que sustenta el uso sostenible en Galápagos.
“La recuperación del pepino de mar café es una prioridad compartida para la Reserva Marina de Galápagos”, señaló Gonzalo Sevilla, de la Dirección del Parque Nacional Galápagos. “Galápagos ha demostrado que es posible proteger una especie en peligro de extinción y, al mismo tiempo, apoyar a la pesca artesanal, cuando las decisiones se basan en ciencia sólida y se toman junto con —y para— la comunidad que depende de estos recursos. Este genoma aporta una herramienta adicional clave para comprender mejor la resiliencia de las poblaciones y respaldar una gestión responsable a largo plazo”.
Construyendo el futuro de la conservación oceánica
Esta colaboración entre científicos de la Fundación Charles Darwin y expertos en genómica de la Universidad de Cornell marca el inicio de un nuevo enfoque de gestión de especies marinas amenazadas basado en la genómica. En lugar de depender de marcadores de ADN limitados, las decisiones de conservación ahora pueden sustentarse en evidencia genómica completa (todo el código de ADN). Las herramientas desarrolladas en este estudio ofrecen un marco aplicable a otras especies marinas en riesgo en el Pacífico Este Tropical y más allá.
De las más de 1.800 especies de pepinos de mar conocidas en el mundo, solo ocho cuentan con mapas genómicos completos. Este estudio proporciona la única referencia genética de alta calidad para un pepino de mar en peligro de extinción, lo que lo convierte en un recurso valioso para esfuerzos de conservación mucho más allá de las islas Galápagos. Las herramientas y enfoques desarrollados pueden aplicarse a otras especies marinas amenazadas que enfrentan presiones similares por la sobrepesca y el cambio climático.
El estudio se publica en acceso abierto en Scientific Data, una revista científica arbitrada de la familia Nature, lo que hace que este recurso genómico esté disponible gratuitamente para investigadores, gestores y tomadores de decisión en todo el mundo: https://www.nature.com/articles/s41597-025-06422-6. La publicación en acceso abierto fue posible gracias al apoyo financiero de la Fundación Charles Darwin, reflejando su compromiso con la ciencia abierta y con el intercambio de conocimiento que fortalece los esfuerzos de conservación a nivel global.
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Para consultas de prensa, por favor contactar a:
Fundación Charles Darwin
Ambre Tanty-Lamothe, Daniela Ibarra
comunicacion@fcdarwin.org.ec
Sobre la Fundación Charles Darwin
La Fundación Charles Darwin para las Islas Galápagos (FCD) es una organización internacional sin fines de lucro que opera en Galápagos desde 1959 bajo un acuerdo especial con el Gobierno del Ecuador. Su misión, así como la de su Estación de Investigación, es abordar las mayores amenazas y desafíos que enfrenta Galápagos mediante investigación científica y acciones de conservación, para proteger uno de los tesoros naturales más importantes del mundo. Actualmente, la FCD apoya más de 25 proyectos de investigación, conservación y educación en tierra y mar, y es custodio de más de 137.000 especímenes en sus Colecciones de Historia Natural. Su diverso equipo, de más de 140 científicos, educadores y personal de apoyo, está compuesto principalmente por ciudadanos ecuatorianos, de los cuales más del 60 % son de Galápagos.
Para más información, visite: www.darwinfoundation.org