La sorpresa de los bosques de quelpo de Galápagos

¡A finales del año pasado, durante un estudio piloto, usando un vehículo a control remoto (ROV) para explorar bajos en la Reserva Marina de Galápagos (RMG), descubrimos un bosque de quelpo! En este artículo, les comparto más detalles sobre el día del descubrimiento y sobre los quelpos en Galápagos.

Lo que estaba destinado a ser nuestro último día en el campo explorando montañas submarinas con el ROV de VideoRay fue, de largo, el más emocionante (¡y no el último, sigue leyendo!). El Bajo San Luis fue el último monte submarino en nuestra lista y encontrarlo no fue fácil. Debido a que nuestras coordenadas no eran suficientemente precisas, y nuestra sonda, el medidor de profundidad, dejó de funcionar, tuvimos dificultades para localizar la cumbre del bajo. Pero la suerte parecía estar de nuestro lado, cuando finalmente decidimos bajar el ROV al azar para buscar la cumbre, y aterrizamos justo encima de ella a una profundidad de 50 m. De lo que parecía ser una cumbre de mesa plana, al acercarse el ROV al fondo marino, y nosotros mirar la pantalla, cual fue nuestro desconcierto, cuando comenzamos a ver algas altas, largas y de color verde oliváceo, que nos saludaban en la marejada. ¡Estaba claro que las algas no podían ser otra cosa que QUELPOS! 

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Bosque de quelpo descubierto con el ROV alrededor de los 55 metros de profundidad. Foto de: Alize Bouriat, FCD.

Los quelpos son algas pardas, famosas por alcanzar tamaños muy grandes, y que en altas densidades forman bosques marinos1. Similares a los arrecifes de coral y los manglares, estos bosques son muy importantes para el mantenimiento de la biodiversidad marina, ya que ofrecen protección y alimentos a muchísimas criaturas marinas1. Para existir los bosques de quelpo necesitan aguas someras y claras, donde llegue suficiente luz, sean ricas en nutrientes y donde las temperaturas estén por debajo de los 20°C. Es por esta razón, por la que los bosques de quelpo predominan en las costas templado-frías del planeta. ¡Pero para todo hay una excepción!

Galápagos, al ser un lugar donde llegan corrientes frías, como la corriente de Cromwell y la Humboldt, es uno de las pocas regiones tropicales del mundo donde existe una especie nativa de quelpo, llamada Eisenia galapagensis2, especie endémica de las costas occidentales del Archipiélago de Galápagos, donde las aguas son frías y ricas en nutrientes3.

 

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Fotos de E. Galapagensis publicados en el estudio de Graham et al 2007

Es por esto que descubrir un bosque de quelpo en la región central de Galápagos, entre 50 a 70 m de profundidad, nos sorprendió muchísimo. Además, al observar las imágenes tomadas por el ROV, nos dimos cuenta que estas algas se veían muy distintas a E. galapagensis. Para salir de la duda, nuestro equipo tomo la decisión de buscar los recursos posibles para hacer una última salida al mismo sitio. Esta vez se instaló una garra robótica al ROV. Pilotar el ROV para poder agarrar el quelpo por su estipe (tallo del alga) fue todo un reto, si bien fructífero pues logramos sacar dos ejemplares. Para el estudio morfo-anatómico de las muestras recogidas contamos con el apoyo de los botánicos marinos María Altamirano y Julio De La Rosa, de España, que estaban realizando una estancia de investigación en Galápagos en ese momento. 

 

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Ingeniero, Andy Goldstein, orgulloso de la garra robótica del ROV. Foto de: Tom Glebas.

“Los resultados del análisis de estos ejemplares, hace sospechar que sea probable que estemos ante un nuevo registro para Galápagos, y quien sabe si también para la ciencia, lo cual es fascinante teniendo en cuenta la importancia ecológica de los quelpos a nivel global”, dijo la Dr. María Altamirano, profesora de botánica marina en la Universidad de Málaga. Si bien matizó que eran necesarios estudios genéticos para confirmar estas afirmaciones.

 

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Estudio morfo-anatómico de las muestras de quelpo. Foto de: Salome Buglass, FCD

 ¿Cómo es posible que sea la primera vez que descubramos esta especie de macroalga y sus bosques? La respuesta puede estar en el nicho que ocupa, estando éste en aguas por debajo de los 40 m de profundidad, lo cual ha hecho que hayan pasado desapercibidas hasta ahora al estar fuera del alcance del buceo habitual.

¿Cómo crecen estas algas en zonas tan profundas? ¿Qué uso hacen de la escasa luz que les llega? ¿Son capaces de completar su ciclo de vida? ¿Qué tipo de comunidad soportan? ¿Podrían llegar a mayor profundidad? Estas son algunas de las preguntas que queremos contestar gracias a nuestras próximas investigaciones

 

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¿Nuevo quelpo de Galapagos? Foto de: Alize Bouriat, FCD.

¿Y ahora qué?

Nuestros próximos pasos serán, por ejemplo, hacer un análisis genético para confirmar si se trata de una especie conocida, pero nueva para Galápagos, o si se trata de una nueva especie para la ciencia. Dado la profundidad a la que se encuentran estos quelpos, su estudio es todo un reto. Nosotros pensamos emplear la tecnología como ROVs, pero además hacer buceos técnicos, que permitan a buzos llegar entre 40m a 60m de profundidad.

Referencias:

  1. Marzinelli, E. M. et al. Large-scale geographic variation in distribution and abundance of Australian deep-water kelp forests. PLoS One 10, 1–21 (2015).
  2. Graham, M. H., Kinlan, B. P., Druehl, L. D., Garske, L. E. & Banks, S. Deep-water kelp refugia as potential hotspots of tropical marine diversity and productivity. (2007). doi:10.1073/pnas.0704778104
  3. Tompkins, P. & Wolff, M. Galápagos macroalgae : A review of the state of ecological knowledge. 65, 375–392 (2017).

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