Los esfuerzos de conservación impulsan señales históricas de recuperación para el Pinzón de Manglar de Galápagos
Galápagos, Santa Cruz | 27 de mayo de 2026 – Una de las aves más raras del mundo acaba de registrar su temporada reproductiva más exitosa de la historia, tras años de intensos esfuerzos de conservación en Galápagos.
Científicos de la Fundación Charles Darwin (FCD) y guardaparques de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) documentaron 25 volantones de Pinzón de Manglar (Camarhynchus heliobates) durante la temporada reproductiva de 2026 (que normalmente se extiende de diciembre a abril), la cifra más alta jamás registrada para esta especie en peligro crítico y más del triple del total observado apenas un año atrás.
Este avance es el resultado de años de trabajo para combatir los efectos de especies invasoras sobre esta ave críticamente amenazada, particularmente Philornis downsi, la invasiva “mosca vampiro aviar”, cuyas larvas se alimentan de los polluelos y han afectado severamente a las poblaciones del Pinzón de Manglar, llevando a la especie al borde de la extinción.
Los resultados podrían representar la señal más clara hasta ahora de que las intervenciones integradas y focalizadas de conservación están ayudando a mitigar e incluso revertir el declive de una de las aves más amenazadas de Galápagos.
Durante la temporada reproductiva de 2026, el equipo científico documentó 20 parejas reproductivas activas, lo que representa un incremento de más del 80 % en comparación con 2025, cuando se registraron 11 parejas reproductivas. Además, constituye el mayor número de parejas reproductivas registrado desde el inicio del monitoreo en 2011. La especie, endémica de Galápagos, sobrevive actualmente únicamente en dos pequeños remanentes de bosque de manglar al noroeste de la isla Isabela.
“Por primera vez en muchos años, estamos observando un éxito reproductivo sostenido a una escala que nos brinda una esperanza más realista para el futuro del Pinzón de Manglar”, explicó María Igual Beltrán, investigadora principal del Proyecto Pinzón de Manglar de la Fundación Charles Darwin. “Estos resultados sugieren que las acciones de conservación a largo plazo y las mejoras en nuestras estrategias de manejo están marcando una diferencia medible para una de las aves más amenazadas del planeta”.
Uno de los factores principales detrás de estos alentadores resultados parece ser el creciente éxito de una innovadora estrategia de protección de nidos desarrollada y perfeccionada durante varios años por el equipo de conservación. Conocida como la técnica de “autofumigación”, el método consiste en proporcionar a los pinzones algodón y fibras vegetales tratadas con permetrina, un insecticida seguro para las aves, que ellas incorporan de manera natural en sus nidos. El tratamiento está dirigido a Philornis downsi, la mosca vampiro aviar, cuyas larvas parasitan y matan a los polluelos dentro de los nidos y han contribuido al fracaso reproductivo catastrófico de varias especies de aves terrestres de Galápagos.
Aunque los primeros ensayos de autofumigación comenzaron en 2017 con resultados inconsistentes, las modificaciones introducidas en 2023 mejoraron significativamente la aceptación de los materiales tratados por parte de las aves. Los científicos consideran ahora que esta técnica se está convirtiendo en una herramienta clave para reducir la presión parasitaria durante la temporada reproductiva.
“No todas las especies de aves responden de la misma manera a los materiales, y nos tomó años entender cómo los Pinzones de Manglar preferían ‘recibir’ las fibras tratadas”, añadió María. “Descubrimos que colocar las fibras atadas a ramas al inicio de la temporada reproductiva funcionaba extraordinariamente bien: las aves las recolectaban de forma constante. Las fibras de algodón y sisal demostraron ser especialmente efectivas, y todos los nidos que analizamos después de que los volantones abandonaran el nido contenían material tratado y no mostraban presencia de larvas de la mosca hematófaga. Sin duda, esa fue una de las razones clave detrás de los exitosos resultados de esta temporada”.
El material tratado para los nidos fue colocado entre diciembre de 2025 y enero de 2026, mientras que las actividades de monitoreo se llevaron a cabo entre febrero y abril de 2026 en Playa Tortuga Negra y Caleta Black, en la isla Isabela, los únicos dos sitios —que en conjunto abarcan aproximadamente 30 hectáreas de bosque de manglar— donde habita esta rara ave. Durante siete semanas, científicos de la FCD y guardaparques monitorearon nidos, anillaron aves, instalaron grabadoras acústicas, escalaron árboles y realizaron controles de especies invasoras dirigidos a ratas, gatos ferales y la mosca vampiro aviar.
“Este récord histórico demuestra el impacto que la ciencia aplicada y los esfuerzos colaborativos a largo plazo pueden tener incluso para las especies más amenazadas del mundo. Después de años de trabajo intensivo junto a la Dirección del Parque Nacional Galápagos, estamos viendo señales esperanzadoras para el futuro del Pinzón de Manglar. Estos resultados no significan que la especie esté fuera de peligro, pero sí representan uno de los avances más alentadores en décadas de trabajo de conservación para esta especie en Galápagos”, señaló Rakan Zahawi, director ejecutivo de la Fundación Charles Darwin.
A pesar de estos resultados históricos, los científicos advierten que el Pinzón de Manglar sigue siendo una de las aves más amenazadas del mundo y continúa enfrentando graves amenazas derivadas de especies invasoras, eventos climáticos extremos y la limitada disponibilidad de hábitat adecuado de manglar.
Actualmente, toda la especie sobrevive únicamente en dos parches aislados de manglar en la isla Isabela, ecosistemas vulnerables a inundaciones, degradación del hábitat y cambios ambientales.
Por su parte, Lorena Sánchez, directora del Parque Nacional Galápagos, destacó que “los resultados de esta temporada demuestran la importancia de mantener acciones sostenidas de conservación en campo, especialmente el control de especies invasoras y la protección del hábitat, para salvaguardar una de las aves más emblemáticas de Galápagos”. Asimismo, resaltó el trabajo articulado entre instituciones científicas y personal guardaparque para fortalecer la recuperación de la especie.
Notas para editores:
Sobre el Pinzón de Manglar
El Pinzón de Manglar (Camarhynchus heliobates) es una de las aves más raras y amenazadas del mundo y una de las 18 especies de pinzones de Darwin presentes en Galápagos, el icónico grupo de aves que ayudó a inspirar la teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin. Está clasificado como en peligro crítico por la UICN.
Endémico de Galápagos, el Pinzón de Manglar sobrevive exclusivamente en dos pequeños remanentes de manglar en el noroeste de la isla Isabela. Los científicos estiman que la población silvestre total es inferior a 100 individuos, lo que la convierte en una de las aves más amenazadas del planeta.
Se alimenta entre las raíces del manglar y la hojarasca, consumiendo principalmente insectos y pequeños invertebrados. La especie depende de condiciones ecológicas muy específicas, incluyendo áreas de manglar que experimentan inundaciones periódicas y acumulan materia orgánica esencial para su comportamiento de alimentación.
Cifras históricas reproductivas de la Fundación Charles Darwin:
- 2022: 12 parejas reproductoras y 4 volantones exitosos
- 2023: 16 parejas reproductoras y 18 volantones exitosos.
- 2024: 13 parejas reproductoras y 11 volantones exitosos.
- 2025: 11 parejas reproductoras y 8 volantones exitosos.
- 2026: 20 parejas reproductoras y 25 volantones exitosos.
Para consultas de prensa, contactar:
Fundación Charles Darwin
Ambre Tanty-Lamothe o Daniela Ibarra | comunicacion@fcdarwin.org.ec
Sobre la Fundación Charles Darwin
La Fundación Charles Darwin para las Islas Galápagos (FCD) es una organización internacional sin fines de lucro que opera en Galápagos desde 1959 bajo un convenio especial con el Gobierno del Ecuador. Su misión, y la de su Estación Científica, es enfrentar las mayores amenazas y desafíos que enfrenta Galápagos mediante investigación científica y acciones de conservación, para proteger uno de los tesoros naturales más importantes del mundo. Actualmente, la FCD apoya más de 25 proyectos de investigación, conservación y educación en ecosistemas terrestres y marinos, y es custodio de más de 137.000 especímenes en sus Colecciones de Historia Natural. Su diverso equipo de más de 140 científicos, educadores y personal de apoyo está conformado principalmente por ciudadanos ecuatorianos, de los cuales más del 60 % proviene de Galápagos. Para más información, visite: www.darwinfoundation.org.