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Einar Klum/ CDF

Tortugas marinas de Galápagos sin filtros

Placeholder image with CDF logo Einar Klum
21 Ago 26 /

Tortugas marinas de Galápagos sin filtros: Nacer bajo la marea

Solo unos pocos fotógrafos han sido enviados a Quinta Playa en los últimos años, un sitio al que únicamente pueden acceder investigadores y guardaparques. Tuve la suerte de ser uno de ellos, como fotógrafo voluntario de la Fundación Charles Darwin. Durante cinco días, pude experimentar sus playas interminables y su belleza remota, mientras obtenía una mirada poco común y sin filtros al mundo de la conservación de las tortugas marinas.

Quinta Playa es un sitio protegido del Parque Nacional porque es una de las playas de anidación más concurridas para la vulnerable tortuga verde del Pacífico Oriental (Chelonia mydas), la única tortuga marina que anida en el archipiélago.

Desde la recopilación de datos y la excavación de nidos hasta la cuidadosa medición de las crías recién nacidas, cada parte del proceso reveló cuánto trabajo implica proteger a estos animales.

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Esta es una mirada a la vida en Quinta Playa y a los numerosos desafíos que las tortugas marinas deben superar desde el momento en que nacen.
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El campamento

Llegar al campamento con cientos de kilos de alimentos se convirtió rápidamente en nuestra primera lección de cooperación. Todos tomamos lo que podíamos cargar y transportamos juntos los suministros, convirtiendo instantáneamente a desconocidos en un equipo.

La fotografía muestra el corazón del campamento: el espacio compartido donde cocinábamos, nos reuníamos y dormíamos. La mayoría de los voluntarios vive en carpas durante meses, adaptándose a la vida sencilla y remota del campamento, muy alejada de las distracciones de la rutina cotidiana.

El comienzo de la vida

En mi segunda tarde en Quinta Playa, salí a caminar tranquilamente por la playa, con la esperanza de descubrir qué podía mostrarme la naturaleza. Por pura casualidad, me encontré con otro voluntario revisando uno de los nidos de tortuga. Mientras me explicaba cómo las crías encuentran el camino hacia la superficie, el nido comenzó a cobrar vida. De alguna manera, había llegado justo en el momento en que las crías habían decidido que era hora de salir. Presenciar la primera excavación de un nido fue algo increíblemente especial: uno de esos momentos poco comunes en los que la suerte, el momento preciso y la naturaleza se alinean perfectamente.

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Esta fotografía muestra al equipo recopilando datos morfométricos, entre ellos la longitud y el ancho rectos del caparazón.
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En esta fotografía se puede observar claramente cómo las mareas cubren los nidos, inundando las cámaras donde se encuentran los huevos. Los tubos de PVC se utilizan para marcar la ubicación de los nidos.
Vulnerabilidad

Pero no todo es tan sencillo para las crías de tortuga marina. Sus nidos son ecosistemas increíblemente delicados, que contienen entre 50 y 90 huevos en nuestra colonia de anidación. Aprendí que, dentro del nido, las tortugas comparten bolsas de aire y respiran a través de sus huevos mientras se desarrollan bajo tierra: un equilibrio frágil que puede alterarse fácilmente.

En ocasiones, la madre coloca el nido demasiado cerca del agua. Sin embargo, con mayor frecuencia, el aumento del nivel del mar y las mareas impredecibles provocadas por el cambio climático inundan los nidos antes de que las crías estén listas para salir. Cuando esto ocurre, las cámaras de los nidos se inundan, provocando la muerte de las tortugas antes de que puedan llegar a la superficie y, a menudo, favoreciendo la propagación de hongos dentro del nido.

Excavación

La excavación de estos nidos permite al equipo de conservación comprender mejor cómo los cambios ambientales afectan la supervivencia de las crías de tortuga marina y hasta qué punto el cambio climático está impactando este proceso.

Otro peligro frecuente ocurre cuando las olas fuertes y las mareas acumulan demasiada arena sobre un nido, enterrando a las crías a demasiada profundidad. Esto puede bloquear el flujo de aire hacia la cámara y hacer que la arena sea demasiado pesada para que las pequeñas tortugas puedan atravesarla, impidiéndoles llegar a la superficie.

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En esta fotografía se observa uno de esos nidos en los que ninguna de las crías logró sobrevivir dentro de los huevos antes de salir.
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Una prueba de vida

Incluso cuando se sabe que un nido no ha tenido éxito, los datos se recopilan cuidadosamente. El equipo continúa la investigación abriendo los huevos y documentando hasta qué etapa se desarrollaron los embriones, junto con otros datos biológicos. Toda esta información ayuda a construir una comprensión más clara de las condiciones actuales que afectan a la población.

En esta fotografía se puede observar cuán profundamente algunos huevos están enterrados bajo la arena, en parte como consecuencia de las mareas cada vez más altas. Los huevos que aparecen en la parte superior de la imagen no sobrevivieron. Actualmente, los investigadores están midiendo la profundidad de los nidos para monitorear cómo el aumento de las mareas y el cambio climático están afectando, con el tiempo, la profundidad a la que quedan enterrados los huevos.

Depredadores naturales

Pero el clima no es el único desafío que deben enfrentar estas pequeñas tortugas. También están constantemente rodeadas de depredadores, tanto dentro como fuera del agua. Su primer recorrido hacia el océano es su primer gran desafío, y pasar desapercibidas es fundamental. Las fragatas son cazadoras especialmente precisas y feroces. Recorren la playa con sus agudos ojos, listas para lanzarse sobre una presa fácil.

De hecho, aprendí que solo alrededor de 1 de cada 2.000 crías logra sobrevivir hasta la edad adulta, incluso después de llegar al mar.

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Los primeros “pasos”

Cuando las tortugas finalmente comienzan a nacer, todo el nido cobra vida lentamente bajo la arena. Una a una, rompen sus cascarones, pero es el movimiento conjunto lo que realmente marca la diferencia. Con decenas de pequeñas crías empujando y excavando al mismo tiempo, la arena compacta que tienen encima se va ablandando y comienza a desplazarse a su alrededor.Poco a poco, juntas, avanzan hacia la superficie.

A pesar de su diminuto tamaño, las crías son sorprendentemente fuertes.

En el momento en que salen a la superficie, no hay tiempo que perder. El instinto toma el control de inmediato y, de repente, comienza una carrera hacia el océano. Cada segundo cuenta.

Durante mucho tiempo, los investigadores no comprendían completamente qué ocurría con las tortugas marinas durante los primeros años de vida. Era casi como si desaparecieran. Descubrimientos más recientes sugieren que, durante esos años, las tortugas jóvenes permanecen a la deriva mar adentro, viviendo entre algas y desechos flotantes y sobreviviendo dentro de los pequeños microclimas que se forman alrededor de estas balsas flotantes.

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Mi experiencia en Quinta Playa fue realmente inolvidable. Aprendí muchísimo y me siento profundamente agradecido por haber participado en un proyecto con un impacto tan importante. Tener la oportunidad de presenciar estos momentos poco comunes de primera mano, capturarlos con mi cámara para compartirlos con el mundo y documentar a estos animales extraordinarios fue una experiencia increíble. Ver el nivel de cuidado, dedicación y respeto que los científicos y guardaparques muestran hacia estos animales hizo que la experiencia fuera aún más significativa.

También quisiera agradecer especialmente a la Fundación Charles Darwin y a la Dirección del Parque Nacional Galápagos por hacer posible esta experiencia.