Las colecciones de Gerard M. Wellington
Medio siglo de registro de la biodiversidad marina de Galápagos
Entre 1973 y 1999, el ecólogo marino Gerard M. Wellington colectó aproximadamente 773 especímenes en casi todo el archipiélago. Hoy esos ejemplares, conservados en la Estación Científica Charles Darwin, permiten comparar el mar de Galápagos de los años setenta con el actual.
Uno de ellos es un coral colectado el 1 de enero de 1975 en Caleta Tagus, en la isla Isabela. Actualmente resguardada por la Colección de Organismos Marinos de la Estación Científica Charles Darwin con el número de catálogo MCCDRS 142.
Lo colectó Gerard M. Wellington, “Jerry” para sus colegas. Aquel coral se convertiría en uno de los primeros ejemplares conocidos de una especie que llevaría su nombre y forma parte de los 773 organismos que este científico dejó en las Colecciones de Historia Natural de la Estación.
Cincuenta años después, esos especímenes siguen revelando qué especies vivían en las islas y dónde.
773 registros, nueve grandes grupos
La base de datos atribuye a Wellington 577 registros en la Colección Marina (MCCDRS) y 196 en el Herbario (CDS), en su mayoría algas.
Aunque la comunidad científica lo recuerda por sus estudios sobre corales y peces, Wellington colectó organismos de nueve grandes grupos. Los artrópodos, principalmente crustáceos, encabezan la lista con 200 registros, seguidos por cnidarios, como corales y anémonas, con 143, y las algas rojas, con 136. Completan el conjunto los moluscos (101), los cordados, en su mayoría peces (68), equinodermos, como estrellas y erizos de mar (62), algas pardas (46), algas verdes (14) y briozoos (3).
Tres años de intenso trabajo de campo
Los registros de Wellington van desde 1973 hasta 1999, pero la mayor parte de sus colectas se concentra en un periodo corto, pues 727 de los 773 ejemplares corresponden solamente a los años 1973 – 1975, en que se desempeñó como voluntario del Cuerpo de Paz de Estados Unidos, asignado a la Estación Científica Charles Darwin y al Servicio de Parques Nacionales del Ecuador.
Santa Cruz, Fernandina, e Isabela concentran el mayor número de colectas, seguidas por Santiago y Floreana. También colectó en Española, Genovesa, Darwin, Wolf y otras islas.
Un ejemplar que se convirtió en especie
El nombre de Wellington quedó también ligado a la descripción y clasificación de especies. Tres especies llevan su nombre, dos de ellas son endémicas de Galápagos. Una es el coral solitario de Wellington, Rhizopsammia wellingtoni Wells, 1982. Wellington colectó algunos de los primeros ejemplares conocidos de esta especie, entre ellos el MCCDRS 142 de Caleta Tagus. La segunda es el pez escorpión Scorpaena wellingtoni Victor, 2013 también endémico de Galápagos.
La historia del coral solitario muestra el valor de estas colecciones. Tras 24 años sin registros, figuraba como “en peligro crítico, posiblemente extinto”. Sin embargo, en enero de 2024, investigadores de la Fundación Charles Darwin, la Academia de Ciencias de California y la Dirección del Parque Nacional Galápagos encontraron más de 250 colonias vivas en Isabela y Fernandina. Más de 100 de ellas al sur de Caleta Tagus, donde Wellington recogió su ejemplar en 1975.
Trayectoria académica
Wellington se graduó en Biología en la Universidad Estatal de San José, California, en 1971, y viajó a Galápagos poco después. En 1976 y 1977 publicó en Noticias de Galápagos dos propuestas para la creación y manejo un parque marino, antecedentes de la Reserva Marina de Galápagos, creada en 1998.
En 1981 obtuvo el doctorado en Biología en la Universidad de California, Santa Bárbara. Desde 1982 enseñó ecología, biología marina y zoología de invertebrados en la Universidad de Houston, y fue investigador asociado de la Universidad Rice.
En 1983 publicó junto con Peter W. Glynn Corals and Coral Reefs of the Galápagos Islands, una obra de referencia para el estudio de los corales del archipiélago. Sus investigaciones también documentaron la mortalidad masiva asociada al evento de El Niño de 1982 - 1983.
En 1993 demostró, junto con Daniel Gleason en la revista Nature, que la radiación ultravioleta provoca blanqueamiento coralino. También usó los esqueletos de coral para reconstruir siglos de variabilidad climática en el Pacífico. Además, integró el comité editorial de la revista Coral Reefs y asesoró a la Fundación Charles Darwin, que en 2000 le otorgó la Medalla Charles Darwin a la Conservación.
Una línea base para medir el cambio
Wellington murió el 11 de marzo de 2014. Tres años después, en 2017, la Fundación Charles Darwin creó en su honor el Proyecto de Cambio Climático Marino Dr. Gerard “Jerry” Wellington.
Su legado también permanece en los cientos de ejemplares que colectó en Galápagos. Hoy, estos especímenes constituyen una referencia histórica de la biodiversidad marina y costera del archipiélago, especialmente de la década de 1970. Al compararlos con estudios actuales, los investigadores pueden conocer cómo han cambiado las especies y su distribución a lo largo del tiempo.
En un archipiélago expuesto al calentamiento del océano y a eventos de El Niño cada vez más intensos, contar con información de hace medio siglo permite comprender mejor estos cambios y aporta información valiosa para la conservación.