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El rompecabezas del comercio de tiburones en Ecuador

Gabriel Vianna
27 Jul 26 /

El rompecabezas del comercio de tiburones en Ecuador

Cuando uno más uno da tres

La reciente incautación de 22.000 aletas de tiburón secas por parte de la Policía Nacional del Ecuador en el aeropuerto de Guayaquil añade una nueva pieza a un rompecabezas ya de por sí complejo, el comercio ilegal de tiburones en el país. Aunque este tipo de decomisos no es nuevo, este caso pone en evidencia un aspecto clave: las aletas tenían como destino Malasia y serían enviadas por vía aérea sin la autorización CITES, legalmente requerida para exportar especies amenazadas.

Oficialmente, la pesca dirigida de tiburones no está permitida en Ecuador. Sin embargo, la normativa vigente permite que las embarcaciones desembarquen tiburones siempre que estos sean declarados como captura incidental. En la práctica, esto significa que un barco que pesca especies como el atún puede regresar con tiburones como parte de su captura, siempre que estos sean reportados como captura incidental.

Este marco regulatorio responde a la realidad de las pesquerías mixtas, pero también plantea interrogantes importantes. Las pesquerías oceánicas ecuatorianas desembarcan un estimado de 260.000 tiburones al año, lo que sitúa al país entre los 20 mayores desembarcadores de tiburones del mundo, a pesar de no contar con una pesquería dirigida para estas especies.

Policía Nacional del Ecuador

El rompecabezas del comercio

Históricamente, las aletas de tiburón provenientes de Ecuador se han exportado hacia mercados asiáticos, mientras que la carne de tiburón se ha comercializado -y continúa haciéndose- con países como Perú, España y Portugal. En los últimos años, sin embargo, las preocupaciones sobre sostenibilidad, transparencia y trazabilidad han cobrado mayor relevancia, lo que llevó a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) a imponer, en 2024, medidas que limitaron las exportaciones ecuatorianas de tiburones. Desde entonces, las autoridades ecuatorianas han trabajado en distintos frentes para atender estas preocupaciones, mejorando las prácticas de gobernanza pesquera, fortaleciendo la gestión de las pesquerías y regulando de manera más efectiva la actividad, con el objetivo de levantar las restricciones al comercio internacional.

Sin embargo, algunas piezas del rompecabezas siguen siendo difíciles de encajar.

El rompecabezas de los desembarques: ¿a dónde van los tiburones?

Tras las restricciones impuestas por CITES al comercio pesquero ecuatoriano, las exportaciones declaradas de especies de tiburón disminuyeron de manera significativa. Al mismo tiempo, los desembarques continuaron siendo elevados. En 2024, las pesquerías ecuatorianas reportaron el desembarque de más de 340.000 tiburones.

Aquí surge una pregunta fundamental: si las exportaciones han disminuido y la carne de tiburón no es ampliamente reconocida como un alimento tradicional en Ecuador, ¿a dónde están yendo todos esos tiburones capturados por las pesquerías ecuatorianas?

Ministerio de Agricultura
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Cuando uno más uno vuelve a ser dos

Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad San Francisco de Quito ofrece parte de la respuesta. Al analizar carne de pescado comercializada en mercados de distintas ciudades del país, entre ellas Manta, Guayaquil, Cuenca y Quito, el estudio encontró que aproximadamente la mitad de la carne vendida como corvina -uno de los pescados blancos de mayor consumo- era en realidad carne de tiburón.

El estudio también identificó la presencia de especies protegidas, incluidos tiburones martillo, cuya captura y comercialización son ilegales en Ecuador. Esto evidencia desafíos no solo en materia de trazabilidad, sino también en el cumplimiento efectivo de las regulaciones vigentes a lo largo de toda la cadena de comercialización.

En conjunto, estos hallazgos ayudan a explicar una parte importante del rompecabezas: una proporción considerable de la carne de tiburón que no se exporta termina ingresando al mercado interno ecuatoriano bajo otras denominaciones.

La incautación de miles de aletas de tiburón en Guayaquil hace unas semanas aporta una segunda pieza. Sugiere que parte del comercio internacional de aletas, que anteriormente operaba mediante permisos legales de exportación antes de las restricciones comerciales impuestas por CITES en 2024, podría estar desplazándose hacia rutas ilegales para abastecer mercados internacionales al margen de los controles establecidos.

Resolver el rompecabezas

Todo ello revela una realidad compleja sobre el comercio de tiburones en Ecuador. Por un lado, podría estar privando a los consumidores de la posibilidad de tomar decisiones informadas sobre lo que realmente están consumiendo. Por otro, parece indicar que pesquerías que operan legalmente están contribuyendo, de manera intencional o no, al comercio ilegal internacional. Estas dinámicas ocurren en un momento crítico, cuando el país busca mejorar la transparencia y la trazabilidad de sus pesquerías y del comercio de productos pesqueros, esfuerzos fundamentales para fortalecer las oportunidades del sector pesquero y de las comunidades que dependen de él. Sin embargo, el comercio ilegal y no regulado de productos derivados del tiburón perjudica la imagen internacional del Ecuador.

La reciente incautación de aletas de tiburón debe interpretarse como una señal de alerta. Pone de manifiesto que resolver este rompecabezas requerirá una colaboración mucho más estrecha entre la industria pesquera y las autoridades gubernamentales, con el objetivo de demostrar que las capturas y el comercio de tiburones en Ecuador son sostenibles, transparentes y plenamente trazables.

Eso es, cada vez más, lo que esperan de Ecuador los principales mercados internacionales, incluidos la Unión Europea y Estados Unidos. Cumplir con esas expectativas será fundamental para recuperar la confianza internacional y avanzar hacia el levantamiento de las restricciones comerciales actualmente vinculadas a CITES.

Gabriel Vianna

Investigador Principal - Ecología y Conservación de Tiburones

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