Un nuevo Atlas de Galápagos que abarca 68 especies, incluye mapas de distribución y, de manera poco habitual, cataloga todo lo que la ciencia aún desconoce sobre ellas
La referencia digital gratuita de 309 páginas de la Fundación Charles Darwin presenta un mapa de distribución diseñado específicamente para cada especie y una lista explícita de preguntas aún sin respuesta, con el objetivo de promover nuevos estudios y abordar vacíos de conocimiento fundamentales para la conservación sostenible de estas especies.
PUERTO AYORA, Galápagos, Ecuador | 1 de septiembre de 2026 –- La mayoría de las obras de referencia presentan lo que la ciencia conoce. La segunda edición del Atlas de Galápagos, publicada la semana pasada por la Fundación Charles Darwin, también muestra lo que aún se desconoce, especie por especie. Y, lo mejor de todo, es de descarga gratuita en línea.
Cada una de las 68 especies y grupos de especies incluidos en este volumen de 309 páginas cuenta con una sección titulada “Necesidades de información”, que presenta, en un lenguaje sencillo, las preguntas que los autores de cada ficha aún no han podido responder. En conjunto, estas preguntas conforman una agenda de investigación inusualmente transparente para uno de los lugares más estudiados del planeta. Entre los vacíos de conocimiento identificados por los investigadores de la Fundación Charles Darwin se encuentran:
- El pinzón de manglar, el ave más rara de Galápagos, con entre 60 y 80 individuos y menos de 15 parejas reproductoras, está restringido a dos parches de manglar en la isla Isabela que, en conjunto, abarcan 33 hectáreas. Se desconoce si sobrevive en algún otro manglar de Isabela o Fernandina, donde antiguamente estaba presente, y existen pocos datos sobre la supervivencia de los juveniles a largo plazo. Estas aves son tan difíciles de detectar que pueden pasar años entre avistamientos de un mismo individuo.
- El albatros de Galápagos se reproduce casi exclusivamente en una sola isla. La influenza aviar altamente patógena ya ha llegado a Galápagos, y el Atlas identifica como una brecha crítica la falta de sistemas de detección temprana de patógenos en las zonas de reproducción de esta especie, muchas de las cuales son visitadas por turistas. Las implicaciones de la ingestión de plástico por parte de esta especie constituyen otra pregunta aún abierta.
- El atún aleta amarilla, que representa el mayor volumen de desembarques pesqueros en la Reserva Marina de Galápagos, no cuenta con una estimación poblacional actual. Se desconoce tanto el tamaño de su población como su estructura dentro de la reserva.
- Los líquenes pueden ser uno de los grupos menos estudiados del archipiélago. Al menos un tercio de todas sus especies aún no han sido documentadas, a pesar del extenso inventario realizado por la Fundación Charles Darwin, que ha registrado más de 100 especies nuevas para la ciencia.
El Atlas presenta estos vacíos no como fracasos, sino como una agenda de investigación.
“Después de casi dos siglos de investigación, sería fácil asumir que Galápagos ya ha revelado todos sus secretos”, señaló Rakan Zahawi, Director Ejecutivo de la Fundación Charles Darwin. “No es así. Cada vacío identificado en este Atlas es una invitación abierta a explorar. Aquí hay trabajo para toda una carrera, y mucho más, para los estudiantes y científicos dispuestos a asumirlo”.
Esta edición es el resultado del trabajo de 87 autores y colaboradores, entre ellos científicos, guardaparques y especialistas de diversas instituciones. Se trata de una actualización de la primera edición, publicada en 2018.
¿Por qué 69 y no 6.000?
El Atlas deja claro que no pretende ser un catálogo de todo lo que vive en Galápagos. Sus 69 entradas fueron seleccionadas por el Comité Editorial del Atlas y el Editor en Jefe, considerando su importancia ecológica, económica o cultural, así como el nivel de conocimiento disponible sobre cada especie.
“El Atlas comenzó con una pregunta que parecía sencilla: ¿Cuáles son las especies más importantes de Galápagos? Y descubrimos que no existe una respuesta sencilla”, explicó Gustavo Jiménez, Editor en Jefe del Galápagos Atlas 2026 e Investigador Principal de la Fundación Charles Darwin. “¿Importantes para quién y para qué? Hicimos explícitos los criterios, en lugar de dejarlos a la intuición. Una especie merecía estar incluida si desempeña un papel fundamental en el sistema que la rodea: un bioingeniero que construye el hábitat del que dependen otras especies, como el mangle rojo o las tortugas gigantes; un indicador cuyos números permiten detectar cambios ambientales antes que los instrumentos, como el albatros de Galápagos; un bioindicador cuyo éxito reproductivo revela la salud de toda una biorregión, como la iguana marina; o una especie restringida a una sola isla, cuyo mundo entero puede ser una única franja costera. Cada ficha presenta su categoría en la propia página. Los lectores pueden ver exactamente por qué se incluyó cada especie y decidir por sí mismos qué podríamos haber dejado fuera”.
Muchas de las entradas no corresponden a una sola especie, sino a grupos. Por ejemplo, la sección de los pinzones abarca 17 especies; la de las tortugas gigantes incluye 15 especies; mientras que otras entradas grupales abordan a los cucuves, líquenes, hormigas endémicas, arañas lobo, langostas y roedores invasores, cada una con perfiles individuales de especies representativas. El resultado busca ofrecer una visión analítica del estado actual del conocimiento, más que un inventario, y precisamente por eso las secciones de “Necesidades de información” son fundamentales.
Mapas elaborados desde cero
Cada perfil combina un mapa de distribución desarrollado específicamente para esta publicación con una evaluación del estado actual de la especie y de su función ecológica. Debido a que rara vez existen datos completos de campo para todo el archipiélago, la mayoría de los mapas no son simplemente representaciones de registros existentes, sino modelos de distribución. Estos integran el conocimiento de especialistas en las distintas especies, guías naturalistas, pescadores y guardaparques, junto con información de la literatura científica y bases de datos disponibles. Posteriormente, los mapas son perfeccionados de manera iterativa junto con especialistas en Sistemas de Información Geográfica (SIG) hasta alcanzar mapas consensuados. El Atlas presenta la metodología completa, incluyendo cuál de los cinco enfoques de mapeo se aplicó a cada especie y por qué.
La cobertura abarca desde bosques de algas y corales pétreos hasta tortugas gigantes, iguanas marinas, pinzones de Darwin y el pingüino de Galápagos. Los nombres científicos aparecen junto a los nombres comunes tanto en inglés como en español.
Una novedad de esta edición: qué está llegando, además de lo que ya conocemos
Esta edición incorpora secciones específicas sobre especies introducidas e invasoras, así como sobre los patógenos y parásitos que actualmente amenazan a la fauna nativa. Entre ellos se encuentra la mosca vampiro aviar (Philornis downsi), un parásito introducido cuyas larvas provocan la mortalidad de polluelos de los pinzones de Darwin y que el Atlas identifica como una de las mayores amenazas para las aves terrestres del archipiélago.
Los capítulos iniciales ofrecen un contexto más amplio: la geología de las islas, las corrientes oceánicas y el clima, los ecosistemas y biorregiones, la historia de la presencia humana en Galápagos, las propias observaciones de Charles Darwin y los orígenes de la ciencia de la conservación en el archipiélago.Los anexos presentan mapas de la distribución, isla por isla, de tortugas gigantes, cucuves y pinzones.
Un recurso para todos
El Galápagos Atlas 2026 está disponible como descarga digital gratuita. Una edición de tapa dura puede adquirirse en la Estación Científica Charles Darwin, en Puerto Ayora, y los ingresos contribuyen a financiar los programas de investigación de la Fundación.
“Galápagos nos recuerda que conservar la biodiversidad comienza por conocerla y comprenderla”, señaló Zahawi. “Este Atlas reúne el trabajo de decenas de científicos, guardaparques y colaboradores, y se publica de manera gratuita porque el conocimiento que permanece en un solo lugar no ayuda a nadie”.
Esta segunda edición está publicada en inglés, con los nombres de las especies en inglés y español. La primera edición, publicada en 2018, fue publicada en español y también está disponible gratuitamente en línea.
El Galápagos Atlas 2026 está dirigido a investigadores, estudiantes, guías naturalistas, administradores de áreas protegidas, tomadores de decisiones y visitantes, así como a cualquier persona interesada en el patrimonio natural del archipiélago.
Descarga aquí el Galápagos Atlas 2026: Galápagos Atlas
ISBN 978-9978-53-077-1 · 309 páginas
Notes to editors:
Para consultas de prensa:
Fundación Charles Darwin
Ambre Tanty-Lamothe o Daniela Ibarra |comunicacion@fcdarwin.org.ec
Acerca de la Fundación Charles Darwin
La Fundación Charles Darwin para las Islas Galápagos (FCD) es una organización internacional sin fines de lucro que trabaja en Galápagos desde 1959, en el marco de un convenio especial con el Gobierno del Ecuador. Su misión, junto con la de su Estación Científica, es abordar las principales amenazas y desafíos que enfrenta Galápagos mediante la investigación científica y acciones de conservación, contribuyendo a proteger uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo. Actualmente, la FCD desarrolla más de 25 proyectos de investigación, conservación y educación en ecosistemas terrestres y marinos, y resguarda más de 137.000 especímenes en sus Colecciones de Historia Natural. Su equipo multidisciplinario está conformado por más de 140 científicos, educadores y personal de apoyo, integrado principalmente por ciudadanos ecuatorianos, de los cuales más del 60 % son residentes de Galápagos. Para obtener más información, visite: www.darwinfoundation.org